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Unos muertos
dan votos y otros sólo dolores de cabeza
El día 7 de marzo con escasas horas de diferencia, dos muertes
trágicas, dos personas que debería de seguir entre nosotros, nos
estremecieron.
Una muerte fue certificada en la ciudad andaluza de Huelva 90 km
de Sevilla, a una hora de viaje. La otra fue en Arrasate (Gipuzkoa),
casi a 900 km de Sevilla.
En todos los telediarios vimos al Sr. Chaves, Presidente de la
Junta de Andalucía, dando ánimos a la familia de Isaías
Carrasco. Sandra Carrasco, su hija, a pesar de la tragedia
familiar, hablaba como si fuese un mitin, con voz potente, sin
decaimientos. Manuel Chaves tenía una media sonrisa que no se
sabe si expresaba felicidad o un estado de extasis ante los
votos que la “foto” le estaba dando. Nadie que vea las imágenes
de Sandra y de Chaves puede pensar que hace unas horas, el padre
de Sandra y el compañero de partido del Presidente de los
andaluces, ha sido asesinado. Esa foto abrió los telediarios del
viernes y llenó las primeras páginas de los periódicos del
sábado día 8, día que se supone de reflexión.
Por más que hemos buscado, no hemos encontrado ninguna foto
besando o abrazando a Irene Suárez, madre de Mari Luz Cortés. No
podemos encontrar esa foto. El líder del PSOE y candidato a la
Junta, viajó 900 km para estar con una familia baska, pero debió
de volver muy cansado y no se desplazo 90 km para visitar a una
familia que durante dos meses no ha vivido y nos ha conmovido a
todos los andaluces. La conclusión: por si había dudas, al
ciudadano ceutí Manuel Chaves González, le ocupa y preocupa más
su tiempo con una familia vinculada a su partido, que la
desesperación de una familia andaluza que ha conocido ese mismo
día que su hija no volverá a casa, que ha sido asesinada con
solo 5 años.
El Sr. Chaves, es presidente de los militantes del PSOE, no creo
que lleguen a 300.000 y merecen nuestro respeto y, además
representa a más de 8 millones de andaluces. Dos muertes
trágicas, una misma persona y un dolor y solidaridad tan
diferente como los 90 km para ir a Huelva y los casi 900 para
llegar a Arrasate.
En los años 60 el “régimen” entretenía con un denigrante
programa de televisión. Lo conducía un locuaz José Luís
Barcelona, más fotogénico y con más tablas que Manuel Chaves.
Las tardes de los domingos nos las alegraba con su Programa
“Reina por un Día”. La chica más pobre, del lugar más lejano,
ese día podía ver cumplidos sus deseos: salir en la tele, un
buen vestido, conocer Barcelona, un buen restaurante…Al día
siguiente volvía a ser la misma de siempre. Al ver los
telediarios, los abrazos, besos achuchones de Chaves a Sandra
Carrasco, la utilización partidista que hicieron de su padre,
sólo me vino ese programa a la memoria. Menos mal que desde su
mitin, Sandra Carrasco nos pedía todos:
Que el asesinato de mi padre no sea manipulado por nadie,
Que acudan masivamente a votar para solidarizarse con mi padre…
Si llegan a manipularlo… Y mientras, en Huelva, una familia
estaba rota después de casi dos meses sin descansar, sin vivir,
porque esa tarde también se consumó su tragedia. El cuerpo de
Mari Luz, había sido encontrado en la Ría. Esa muerte no mereció
una visita para Manuel Chaves, Presidente de Andalucía, hijo de
militares franquistas, casado con una hija de militares
franquistas y nacido en Ceuta. Para sonrojo de muchos andaluces
ese ciudadano nos representa.
Posiblemente el viaje relámpago a Arrasate y después no ir a
Huelva tenga otras lecturas.
Una muerte violenta, que condenamos sin paliativos, si se sirve
bien condimentada en los telediarios, da muchos votos. La
familia de Mari Luz, pertenece a dos minorías que no se
caracterizan por acudir masivamente a las urnas. Son gitanos y
además evangélicos. Eso no vende mucho.
Estas son las cosas de las elecciones: unos muertos dan votos y
otros sólo dolores de cabeza. |