«Chaves usurpa el derecho de los andaluces a unas elecciones propias»

Marcos González Sedano./RAÚL DOBLADO
Por J. MORILLO


-¿Cómo surge esta plataforma? ¿A quienes representan?
-La plataforma surge tras la aprobación del Estatuto. Organizamos unas jornadas en la Universidad de Sevilla, que presidía Isidoro Moreno, y en ellas participó el catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Córdoba José Acosta, que trató las elecciones por separado. Si no hubiese ocurrido la catástrofe de participación en el Estatuto, la cosa hubiera quedado ahí. Pero a nosotros nos hace tomar cartas en el asunto los resultados del referéndum, unido a la coyuntura del Estado en su conjunto, en el que queremos tener las mismas condiciones que las del resto. Al igual que en la transición se adoptó un modelo territorial, ahora se ha vuelto a plantear el tema. El Estatuto andaluz no es algo aislado en el conjunto del Estado, forma parte de una propuesta del presidente del Gobierno de modificación de la estructura territorial y una nueva reasignación de los papeles de las comunidades históricas en el Estado. En esta segunda transición hemos salido debilitados, no como en 1981 o en 1977, donde millones de personas participan en las elecciones y en las movilizaciones. Eso no ha ocurrido esta vez, sino lo contrario.
-¿Usted y el resto de miembros de la plataforma tienen algún tipo de filiación política?
-La mayoría de nosotros somos profesionales, aunque también hay compañeros que son estudiantes. La mayoría de la comisión promotora, excepto Diego Cañamero, son profesores universitarios de la Pablo de Olavide, de Córdoba, Granada, Málaga... También hay técnicos. He dicho varias veces que no me voy a presentar por ninguna lista electoral.
-¿La plataforma no tiene ninguna continuidad más allá de esta iniciativa popular?
-Estamos en esta iniciativa popular y después no tenemos pensado ninguna otra cosa. No estamos en la política.
-Entonces, digamos que el planteamiento de la plataforma se resume en que para que Andalucía sea una comunidad de primer orden hace falta que haya elecciones separadas
-Se podría resumir así, pero el tema va más allá. El acto de votar a una serie de señores es importante porque serán nuestros legisladores. Por ello, tenemos la necesidad de un debate propio en una comunidad donde hay más analfabetos que en el resto del Estado y más desempleo. A lo que hay que unir el nuevo debate sobre la estructura territorial del Estado, donde nosotros abandonamos las posiciones de cabeza para irnos al 143. Además, ninguna comunidad del Estado convoca las elecciones de forma conjunta, ni siquiera las del 143.
-¿Ustedes piensan que todo esta situación puede cambiar con el simple hecho de convocar elecciones separadas?
-Si nuestra autonomía se rige por el artículo 151 de la Constitución y no por el 143, gobierne quien gobierne esa posición de partida tiene que estar asegurada. Si tenemos un debate propio, lo normal sería que entráramos en profundidad en los problemas que tiene Andalucía. Así los ciudadanos se enterarían mejor de las propuestas que hacen sus gobernantes. De esta forma, el resto de los ciudanos de España también se enterarían de la situación que vivimos los andaluces. Porque cuando hay campaña electoral en Cataluña nosotros sí vivimos esa campaña, igual que la de Euskadi y Galicia. No podemos negarle ese derecho al resto del Estado español que a veces tiene una visión equivocada de lo que somos los andaluces.
-¿Por qué cree que el PSOE se niega sistemáticamente a que haya elecciones separdas?
-Más del 40% de los representantes de la Cámara se han comprometido con nosotros y han estado recogiendo firmas para la iniciativa popular. Incluso el diputado de Los Verdes adscrito a las filas socialistas ha estado en el Congreso recogiendo firmas entre los parlamentarios andaluces. Si todo el mundo, excepto el que manda, está a favor de que las elecciones por separado, está claro que hay una razón de peso para estudiar. Si además la naturaleza del Estatuto marca que tengamos elecciones por separado, es evidente que hay una usurpación por parte del presidente de la Junta de un derecho que tenemos todos los andaluces. El presidente tiene la potestad de convocar elecciones conjuntas, pero el derecho para que sean por separado lo tenemos todos los andaluces.
-Pero el Estatuto otorga al presidente la potestad de convocarlas cuando quiera.
-Sí, pero el derecho es nuestro. En 1994 es cuando se le da la potestad al presidente de la Junta para que convoque las elecciones cuando a él le venga. Y eso se hace, según me comentaron algunos parlamentarios de entonces, porque esa prerrogativa la tenían los presidentes de Cataluña, Galicia y Euskadi. Y cuando se pide mayor autonomía para el presidente y la sociedad andaluza es cuando se pervierte la democracia. El propio presidente pervierte que haya más autogobierno, por lo que deja de ser el presidente de la Junta y pasa a ser presidente de su partido.
-Por lo que dice, ¿el PSOE no quiere elecciones separadas porque priman los intereses partidistas sobre los de Andalucía?
-Sin ninguna duda. Aquí priman los intereses del PSOE frente a los intereses de los andaluces, de la autonomía andaluza. El presidente puede que sea un buen presidente del PSOE, pero es un mal presidente para los andaluces.
-Entonces no estará de acuerdo con el PSOE cuando afirma que unas elecciones separadas sólo traerían una mayor abstención.
-Con esa regla de tres que el PSOE plantea hay que devolver el Estatuto a debate al Parlamento. Si se ha aprobado con una participación del 30%, la abstención ha sido abismal. Si realmente se cree lo que dice, debería devolver el Estatuto al Parlamento porque está deslegitimado con su propio criterio. Si hay abstención en Andalucía, el responsable es el presidente de la Junta, no los andaluces. ¿Cómo está haciendo usted la política autonómica para que los andaluces participen menos que en las generales? Pues entonces es usted un mal presidente. No tienen argumentación que no sea la estrictamente partidista.
-¿Sigue a la espera de que Chaves le devuelva la llamada que le hizo para entrevistarse con él, al igual que ha hecho con el resto de líderes de los partidos?
-Es incomprensible. No se está negando el presidente andaluz y secretario general del PSOE-A a recibir a una plataforma por la conservación de la cabra de tres cuernos, sino que no tiene una respuesta para reunirse con esta plataforma, que tiene el respaldo del 40% de la Cámara. PP, IU y PA están en la calle recogiendo firmas para la plataforma. Además, cómo quiere que nos creamos lo que dice sobre fomento de la actividad de la sociedad civil, cuando una plataforma que surge de ahí se queda a la espera de que Chaves los reciba. No lo entendemos. Ha querido que todo el proceso de reforma del Estatuto sea participativo, pero cinco meses después una plataforma plantea una iniciativa legislativa popular y Chaves se niega a reunirse con ella porque no está de acuerdo. Debe recibirnos porque somos representativos y lo hemos demostrado.
-La semana pasada se celebró el último pleno ordinario del Parlamento en esta legislatura ¿La iniciativa no llega un poco tarde?
-No es una cuestión coyuntural. Si nuestro Estatuto tiene algo perverso, eso hay que cambiarlo. Si nosotros pensáramos sólo en las próximas elecciones estaríamos engañándonos a nosotros mismos.
-Pero de mantenerse en la próxima legislatura la actual composición del Parlamento, con el PSOE con mayoría absoluta, la iniciativa no prosperará.
-Estudiaríamos más vías entre ellas la posibilidad de un referéndum. Mientras no esté contemplado en el Estatuto que las elecciones deben ser por separado de las generales, hay algo que falla en la democracia en Andalucía y hay que modificarlo. Estudiaríamos otras acciones sociales.
-¿Cuántas firmas tienen recogidas?
-Aún no hemos hecho recuento. Lo haremos el día 17.
-El hecho de que sólo les apoye la oposición, ¿podría llevar a pensar que la iniciativa es partidista?
-Una de las cosas que le pedimos al PSOE cuando nos reunimos con ellos en el Parlamento fue que pensaran que éramos un grupo de ciudadanos andaluces que queríamos que se dinamizara la sociedad civil y que una cosa que nos parece injusta pudiera cambiarse. Me gustaría, por ser una persona de izquierdas o de centro izquierda que el PSOE hubiese estado aquí. Le estamos pidiendo que se modifique la ley. No estamos con estos grupos parlamentarios porque hayamos decidido estar con ellos, sino que el PSOE es el que no quiere que la sociedad civil esté con él. Hay una tendencia a decir todos están contra él y no, están llevando a cabo un incumplimiento tan importante que desvirtúa el Estatuto.