|
UNA PROPOSICIÓN NO
DE LEY PARA QUE LOS DESCENDIENTES DE MORISCOS ANDALUCES PUEDAN TENER LA
NACIONALIDAD ESPAÑOLA PREFERENTEMENTE, ESTA OLVIDADA EN EL PARLAMENTO
DE ANDALUCÍA
Una
simbólica proposición no de ley está olvidada en un cajón de la mesa
del Parlamento de Andalucía desde septiembre de 2006. Se trata del
derecho preferente a la nacionalidad española de los moriscos. La
presentó Izquierda Unida, pero afecta a una competencia del Gobierno
central por lo que se necesita que tres fuerzas políticas apoyen su
tramitación y se pueda debatir. Lo que se solicita es que el Parlamento
autonómico inste formalmente al Gobierno central a conceder esta
nacionalidad preferente a los descendientes de los moriscos, musulmanes
obligados a convertirse al catolicismo que fueron expulsados
definitivamente de España en el siglo XVII.
"Sería algo simbólico, con una carga
sentimental muy importante". Antonio Manuel Rodríguez,
profesor de Derecho Civil de la Universidad de Córdoba, es uno
de los promotores de esta iniciativa. Sostiene que, además de
IU, el PA se ha mostrado favorable a que se debata esta cuestión
en el Parlamento andaluz. "Sólo falta que se pronuncie el
PSOE, que es precisamente el promotor de la Alianza de
Civilizaciones", añade Rodríguez.
Lo que se busca con esta medida es una
"reparación histórica". "Sólo se tendría
que incluir en el Código Civil la palabra morisco o, mejor, andalusí",
sostiene Rodriguez.
El Código Civil español establece que es
necesario que un extranjero permanezca legalmente en el país
durante 10 años para lograr la nacionalidad. Pero fija dos
excepciones. Por un lado, los refugiados sólo tienen que
acreditar cinco años de residencia. Por otro, los ciudadanos
procedentes de países iberoamericanos, Andorra,
Filipinas, Guinea Ecuatorial y Portugal
sólo necesitan dos años de permanencia. A este último listado
se le añadió en 1948, durante la dictadura franquista, a los
sefardíes, los descendientes de los judíos que vivieron durante
siglos en la Península hasta que también fueron expulsados por
los Reyes Católicos. "Lo único que habría que hacer es
incluir el término morisco a ese lista", afirma Rodríguez,
"y se rompería con el falso mito fundacional de España que
se sustenta en la negación del pasado musulmán". "Son
ocho siglos de nuestra historia, el periodo más largo".
Rodríguez es consciente de las trabas que
existen desde sectores de la derecha a que esta medida se adopte.
"Es por ignorancia", asegura este profesor que niega que
se produjera una avalancha de ciudadanos del Norte de África en
busca de una fácil nacionalidad. "No es más que una medida
simbólica, se necesitaría crear una oficina de certificación
andalusí o morisca que realmente acreditase la
descendencia". Según Rodríguez, haría falta que
presentasen manuscritos de la época, que muchos conservan en sus
casas como herencia familiar. Además, sería obligatorio que el
solicitante residiera legalmente dos años en España para poder
reclamar esa nacionalidad preferente. "Sería reconocer que
tuvimos un pasado multicultural", añade.
Mansur Escudero, presidente de la Junta Islámica
de España, ha organizado esta semana un seminario en Córdoba
sobre el mismo asunto avalado por el Liderazgo Musulmán, una
organización internacional en la que están agrupadas 400
asociaciones. En las jornadas se ha suscrito un decálogo que se
elevará al Gobierno español. Se trata de medidas concretas sobre
el proyecto de Alianza de Civilizaciones. En el último punto del
decálogo se reclama que se impulse la "recuperación de la
memoria histórica andalusí", como modelo de convivencia
entre diferentes religiones y culturas. Y se recupera la petición
de nacionalidad preferente para los descendientes de los moriscos.
Además, se aboga por la celebración de un "encuentro
mundial para la recuperación de la memoria histórica andalusí".
El decálogo aprobado esta semana en Córdoba
también incluye otras interesantes medidas como la creación de
observatorio internacional contra la 'islamofobia', incentivar
proyectos que fomenten "la igualdad de género" o la
exigencia a los países implicados en la Alianza de Civilizaciones
"una coherencia en lo relativo a la libertad religiosa,
respeto a las minorías y políticas migratorias justas".
|