Sin sorpresas. La ponencia creada en el
Senado para debatir la reforma del Estatuto de Andalucía aprobó
ayer tarde, tras dos horas y media de discusión, el mismo texto
sancionado sin ningún voto en contra en el Congreso de los
Diputados. Esto supone que el PA no ha logrado introducir
ninguna de las 58 enmiendas que había presentado, gracias al
apoyo de los senadores de Coalición Canaria.
Los andalucistas, por lo tanto, refrendaron su 'no', al nuevo
articulado andaluz y, tal y como ocurrió en la Comisión
Constitucional del Congreso, se quedaron solos: Todos los grupos
del Senado votaron a favor de la reforma, al igual que los de la
Comisión del Parlamento de Andalucía, salvo la ya referida
excepción del PA.
La formación que lidera Julián Álvarez sólo tiene ya dos
opciones de integrarse a este consenso: Mañana, durante la
Comisión Constitucional del Senado y, finalmente, el 20 de
diciembre, durante el pleno del Senado, que contará con la
presencia de José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del
Gobierno español. El único paso que restará, para que el nuevo
Estatuto entre en vigor, será el referéndum que, previsiblemente
se llevará acabo el domingo 25 de febrero, aunque IU ha
propuesto que se valore la posibilidad de que dicha consulta se
produzca en día laborable, para propiciar una mayor
participación.
Gaspar Zarrías, consejero de Presidencia, sustituyó ayer al
presidente Manuel Chaves -que encabeza la delegación que
participa en la Feria del Libro de Guadalajara, en México, y que
dedica esta edición a Andalucía- en la Comisión General de
Comunidades Autónomas.
El representante del Gobierno andaluz, durante la sesión
matinal, puso en valor el amplio consenso tanto político como
social con el que la propuesta del nuevo articulado ha llegado
al Senado, tras su paso por el Congreso. Zarrías espera que en
este último trámite, el texto final sea más limpio, útil y
consistente si cabe, que el que aprobó la Cámara Baja.
Zarrías se mostró orgulloso de defender un Estatuto que, a su
juicio, es: «Fiel a Andalucía, a su historia, su dignidad y al
mismo tiempo, es un Estatuto leal a España». En este sentido,
defendió que la reforma andaluza ha ayudado a serenar las aguas
del debate territorial en todo el Estado. «Ha demostrado que
España no se rompe», apostilló. Pese a esta labor de
'contrapeso', el consejero de Presidencia defendió que se trata
de una reforma ambiciosa de gran calado que eleva el nivel de
autogobierno y fortalece al mismo tiempo al Estado. Zarrías
resumió la filosofía de la reforma estatutaria: «El Estatuto es
un texto equilibrado, coherente, con visión autonómica,
exhaustivo, riguroso, pero sobre todo ambicioso en su nivel de
autogobierno».
Las tesis del PA
Durante el resto de la sesión de la Comisión, los grupos
de PP y PSOE expresaron su deseo de que el Partido Andalucista
se sume al acuerdo ya existente, mientras que el de IU criticó
la propuesta andalucista de que se prorrogue el trámite. Los
representantes de la coalición de izquierdas están convencidos
de que el PA, si se hubiera querido sumar al 'sí', lo podría
haber hecho hace muchos meses. PSOE y PP volvieron a reiterar
sus distintas visiones del mismo 'sí' a este Estatuto.
Pilar González, antes de la votación de la Ponencia, explicó que
su partido mantiene 58 enmiendas para que la identidad andaluza
quede recogida de manera adecuada; para que el autogobierno
figure en condiciones de igualdad con las comunidades autónomas
del artículo 151-Cataluña, País Vasco y Galicia- y para mejorar
la financiación. González, además, reclamó más poder político
para Andalucía, partiendo de que nadie cuestiona la unidad de
España.
Tras este primer debate en el Senado, el PA sigue estando sólo
en la defensa de sus tesis.