Jueves, 28 de septiembre de 2006

DIARIO SUR

 

Expertos analizan la cultura de Al-Andalus en el Aula de SUR

José M. García Marín, José Luis Serrano y Juan M. Ortega Marín, en la mesa redonda Aseguran que no se puede hablar de «Reconquista», sino de «conquista»

 

ALICIA CASTRILLO/MÁLAGA

¿Se puede hablar de Reconquista? ¿Qué fue de los musulmanes expulsados de España? Esta y otras cuestiones serán tratadas hoy en la mesa redonda 'Al-Andalus: El refugio de la luz', organizada por el Aula de Cultura de SUR (20.00 horas, salón de actos de Cajamar), en la que darán su propia visión del tema los profesores Juan Manuel Ortega Marín y José Luis Serrano y el investigador José Manuel García Marín, quien apunta la posibilidad de que «los expulsados de Andalucía fueran andaluces».

Un hecho claro en el que coinciden los tres estudiosos es que no se puede hablar de Reconquista, sino más bien de «conquista». Según Juan Manuel Ortega, profesor titular de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Málaga, para que fuera reconquista «tenía que haber habido antes una conquista a saco por parte de los musulmanes, y eso no existió porque hubo una interacción entre los distintos grupos que vivían en Al-Andalus, aunque el poder fuera musulmán».

Los elementos -añade el especialista en literatura árabe- eran árabes, bereberes, judíos, cristianos-godos-romanos convertidos al Islam, cristianos y eslavos o esclavos». «Estos últimos -explica- procedían de la compra por parte del Ejército musulmán de niños esclavos de origen africano (bereber) y eslavos».

Relaciones de poder

Ortega parte del año 711 hasta 1492 con la conquista de Granada para situar Al-Andalus en una extensión de terreno variable y que se considera como «un espacio histórico sometido a los modelos de sociedad basados en relaciones de poder. Así, la articulación de los distintos grupos sociales que convivían dan la radiografía exacta de la España hispano-árabe», afirma. «Hay que entender que en aquella época existía una estructura de poder en la que en lo más alto se situaban los árabes, que eran minoría, y las tropas bereberes. Esto produce una islamización cultural, que no fue a la fuerza porque mucha gente se convirtió al Islam. Incluso los judíos no se sentían mal en una sociedad sujeta a unas normas como cualquier otra y en la que quien tiene el poder lo ejerce. En consecuencia, no era algo idílico», añade. «Si bien existió un poder central en Córdoba, cuando éste se debilitó se formaron reinos de taifas, como el de Málaga».

Por su parte, José Manuel García Marín ve lo ve de manera más espiritual. Para el investigador malagueño dedicado al estudio de las claves de la historia de Al-Andalus y autor de 'Al-Hamrá' -ensayo sobre el contenido místico y simbólico de la Alhambra- y de la novela 'Azafrán', «la verdadera historia de la entrada de los árabes conlleva cultura, agua y mística musulmana, que es esencial para los místicos cristianos».

García Marín destaca que «el proceso de islamización entró en Al-Andalus muy suavemente. De hecho, llegó un momento en que los andaluces, salvo los judíos, eran en su mayoría musulmanes. En Andalucía, cabe la posibilidad de que los expulsados fueran andaluces, ya que al cabo de ocho siglos se constituían en la octava generación o más de descendientes de aquellos árabes. Pero su destino en los paises islámicos del otro lado del Mediterráneo no fue nada fácil, porque allí no fueron bien recibidos al no ser considerados como auténticos musulmanes sino como cristianos o moriscos».

Historia manipulada

«La historia ha sido manipulada y convertida en leyenda. No se puede hablar de reconquista, porque no hubo una conquista por parte de los árabes, ya que sólo entraron 3.000 soldados. Además, fue aceptada la religión musulmana porque también era monoteísta y Al-Andalus absorbe su cultura y luego crea y contagia. Así, llega un momento en que Córdoba es foco de cultura por encima de Bagdad. Además, los cristianos eran minoritarios y, por eso, la convivencia era la misma entonces que ahora en cualquier comunidad», cuenta García Marín sobre Al-Andalus, que para él llegaba hasta Zamora, Valencia o las Baleares.

José Luis Serrano, profesor de Derecho de la Universidad de Granada y escritor, menciona su reciente novela 'Zawi', que dedica a la figura de Almanzor y a la fundación del reino de Granada. El autor cuestiona también la existencia de la invasión árabe y la Reconquista y alude a la necesidad de que «España asuma Al-Andalus como parte de su historia». Para él, Abderramán era tan español como Pelayo o Alfonso XII. «Si en la historia de España no están todos los reyes andalusíes nos falta algo», recalca