ANIVERSARIO
28 DE OCTUBRE,
DÍA DE LA
CONSTITUCIÓN
ANDALUZA

El 28 de
octubre de
1883, los
compromisarios
federales
procedentes
de las
distintas
ciudades
andaluzas,
aprobaron
por
unanimidad
en Antequera
la
Constitución
Federal de
Andalucía;
documento
que
transcribía
sobre el
papel
aquellos
deseos de
liberación
nacional y
social ya
traslucidos
anteriormente
por los
revolucionarios
cantonalistas
de nuestra
tierra,
reunidos en
Despeñaperros,
cuando
proclamaron,
en tan
simbólico
como
significativo
lugar,
frontera
natural de
nuestra
Nación, el
Estado Libre
Andaluz.
Si quedase alguna duda sobre la trascendencia de esta Constitución para el nacionalismo andaluz, baste recordar como en 1919, el andalucismo histórico de Blas Infante, en el Manifiesto de la Nacionalidad, rubricaba que su razón de ser era: “hacer efectiva la prescripción del artículo primero de la Constitución Andaluza, votada por la Asamblea Federalista de Antequera de 1883, que aspiró a constituir en Andalucía una Democracia Soberana y Autónoma, la cual subvenga exclusivamente a las necesidades desatendidas de este territorio y al progreso particular de sus habitantes”.
La Constitución Andaluza, al igual que la declaración cantonalista de Despeñaperros, conllevaba un pronunciamiento explícito a favor de nuestra independencia, al afirmar: “Andalucía es soberana y autónoma; se organiza en una democracia republicana representativa, y no recibe su poder de ninguna otra autoridad exterior al de las autonomías cantonales que la constituyen por este pacto”. Y Blas Infante, consciente de ello, retomaría y enarbolaría la bandera soberanista y cantonalista de aquella constitución, al recordarla atestiguando, con respecto a sí y al andalucismo: “Nosotros aspirábamos y aspiramos y seguiremos aspirando a la elaboración de un Estado Libre en Andalucía. (…) Pues nosotros no tenemos, por ahora, otras denominaciones que las de República Andaluza o Estado libre o autónomo Andaluz, para llegar a expresar aquella Andalucía soberana, constituida en democracia republicana”.
Nación Andaluza hace un llamamiento a las diversas organizaciones, colectivos e individualidades componentes de la izquierda nacional andaluza, a rechazar la falsa autonómica y pseudo-democrática de este Estado Español impuesto, que nos niega como Nación y como Pueblo, que nos roba nuestra Soberanía y nos mantiene atados a la explotación capitalista, uniéndonos en torno a la meta común, ya trazada por el Padre de la Patria Andaluza; la de luchar por un Estado libre andaluz. Por esa Andalucía soberana constituida en democracia republicana. Apartemos nuestras diferencias, antepongamos los intereses superiores del Pueblo Trabajador Andaluz, y conformemos una inquebrantable unidad de acción en torno al objetivo común del derrocamiento colectivo de este régimen neofranquista y la recuperación de nuestra libertad nacional y social, luchando por una República Andaluza de Trabajadores.
¡Por la
República
Andaluza de
Trabajadores!Si quedase alguna duda sobre la trascendencia de esta Constitución para el nacionalismo andaluz, baste recordar como en 1919, el andalucismo histórico de Blas Infante, en el Manifiesto de la Nacionalidad, rubricaba que su razón de ser era: “hacer efectiva la prescripción del artículo primero de la Constitución Andaluza, votada por la Asamblea Federalista de Antequera de 1883, que aspiró a constituir en Andalucía una Democracia Soberana y Autónoma, la cual subvenga exclusivamente a las necesidades desatendidas de este territorio y al progreso particular de sus habitantes”.
La Constitución Andaluza, al igual que la declaración cantonalista de Despeñaperros, conllevaba un pronunciamiento explícito a favor de nuestra independencia, al afirmar: “Andalucía es soberana y autónoma; se organiza en una democracia republicana representativa, y no recibe su poder de ninguna otra autoridad exterior al de las autonomías cantonales que la constituyen por este pacto”. Y Blas Infante, consciente de ello, retomaría y enarbolaría la bandera soberanista y cantonalista de aquella constitución, al recordarla atestiguando, con respecto a sí y al andalucismo: “Nosotros aspirábamos y aspiramos y seguiremos aspirando a la elaboración de un Estado Libre en Andalucía. (…) Pues nosotros no tenemos, por ahora, otras denominaciones que las de República Andaluza o Estado libre o autónomo Andaluz, para llegar a expresar aquella Andalucía soberana, constituida en democracia republicana”.
Nación Andaluza hace un llamamiento a las diversas organizaciones, colectivos e individualidades componentes de la izquierda nacional andaluza, a rechazar la falsa autonómica y pseudo-democrática de este Estado Español impuesto, que nos niega como Nación y como Pueblo, que nos roba nuestra Soberanía y nos mantiene atados a la explotación capitalista, uniéndonos en torno a la meta común, ya trazada por el Padre de la Patria Andaluza; la de luchar por un Estado libre andaluz. Por esa Andalucía soberana constituida en democracia republicana. Apartemos nuestras diferencias, antepongamos los intereses superiores del Pueblo Trabajador Andaluz, y conformemos una inquebrantable unidad de acción en torno al objetivo común del derrocamiento colectivo de este régimen neofranquista y la recuperación de nuestra libertad nacional y social, luchando por una República Andaluza de Trabajadores.
¡Por Andalucía libre y socialista!
28 de
Octubre de
2009
Nación
Andaluza-Comisión
Permanente