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El chiste del habla
andaluza o la verdad del cuento
La dermis de la urbe se empezaba a calentar. El perfume a café inundaba
Híspalis. Los gatos de la ciudad se despertaban. Y la parlamentaria del
PP, la catalana Montserrat Nebrera, se despachaba con algo así como que
el habla andaluza es de chiste. La señora llevaba razón. Eso fue lo que
le enseñaron. Que los andaluces son los palmeros, los humoristas y los
que recogen la basura. Ella hizo rabona cuando se daban las clases de
educación. Y cuando en la casa familiar se impartía la charla sobre el
respeto, se marchaba a su cuarto a soñar con la OJE, que tan buenos
políticos ha dado a las bancadas de la derecha (y de la izquierda).
Siguiendo el ejemplo de nuestro querido juez de menores de Granada, el
Sr. Calatayud, a la Sra. Nebrera habría que condenarla a diez días de
recogida de aceituna en Los Montes Orientales de Graná y a treinta días
sirviendo café en la Casa de Andalucía de Santa Coloma.
Aunque sin intención, con su comportamiento la parlamentaria pone al
mismo nivel el hecho diferencial del andaluz y del catalán. Ya
Marguerite Yourcenar en sus Memorias de Adriano comentaba cómo en el
Senado Romano cuando hablaban Adriano o Trajano, ambos hijos de la
Bética, despertaban sonrisas a causa de su acento.
Mientras desde el Gobierno Andaluz, con sus navajas de Don Benito
afiladas, intentan trinchar señorito andaluz metido a político, y los
voceros del régimen gritan como las antiguas verduleras, en los medios
de comunicación públicos se habla la modalidad lingüística castellana.
Ni qué decir tiene que en los centros de enseñanza se pasa sobre el tema
como mucho de puntillas, y que en ningún momento nuestros parlamentarios
han hecho bandera del habla andaluza para dignificar nuestras señas de
identidad. El papel mojado del Estatuto es casi autista respecto al tema
y sólo le falta terminar el articulado con un ¡Viva España! o incluso un
¡Arriba España!
Yo soy andaluz, pienso en andaluz y hablo en andaluz. Amo profundamente
a mi tierra. Y no encuentro dónde vomitar cuándo haciendo zapping veo
algunos programas de Canal Sur. Los mismos que le dan pie a la Sra.
Nebrera para decir lo que ha dicho. ¡Qué lejos queda nuestro Parlamento
del polvo de los caminos y de las voces de la calle!
Marcos González Sedano |