NECESITAMOS UNAS ELECCIONES PROPIAS
 


En un programa de radio, en "la suya" y de mañana, el señor presidente de la Junta de Andalucía nos ha convocado a todos los andaluces y andaluzas para que el próximo 9 de marzo opinemos en elecciones. Y, según ha declarado, el Sr. Chaves no tiene ni idea sobre la fecha en que el presidente del Estado español, Sr. Zapatero, va a convocar las elecciones a Cortes.

No se cuantas personas -en su uso de razón y mayores de dieciocho años- se lo habrán creído, pero todo aquel ciudadano con un mínimo de información sabe que votaremos para el Parlamento de Andalucía el mismo día que lo hagamos para el Senado y el Congreso de los Diputados.

Durante muchos años se lleva haciendo así y esta vez no será diferente. El PSOE pone, en primer lugar, sus propios intereses electorales y, en lugar secundario, los intereses generales de toda Andalucía. Porque una sola vez se celebraron elecciones separadas y, por poco, no se ve el Sr. Chaves fuera de San Telmo. Tomó nota y se dijo: Una y no más.

De nada han servido las protestas ni los fundados razonamientos en los que se le hacía ver que el debate sobre los problemas de Andalucía se difumina cuando hay elecciones conjuntas. Que en las autonomías de primer orden (artículo 151 de la Constitución) los comicios se celebran separados y en las de segunda (artículo 143), se celebran junto a otras de rango menor como son las municipales. Pero nunca, en ningún lugar de España, tienen lugar elecciones Autonómicas junto con las Generales. Sólo en Andalucía.

Pues bien. Un grupo de andaluces y andaluzas ha dicho hasta aquí hemos llegado y si nuestros parlamentarios están ocupados en otras cosas, nosotros vamos a cambiar la ley para que el pueblo andaluz pueda tener sus propias elecciones. Constituidos como plataforma de opinión, nos llamamos: "Andaluces por unas Elecciones Propias" y nos hemos puesto manos a la obra. Para ello, se ha presentado en nuestro Parlamento una Iniciativa Legislativa Popular (la primera en nuestra historia) para modificar el Título III de la Ley Electoral de Andalucía, pidiendo que en su artículo 15.3, y en relación a las elecciones al Parlamento andaluz, se indique: "La fecha fijada para la votación no podrá estar comprendida entre los días 1 de julio a 31 de agosto, ni podrá coincidir con la de ninguna otra convocatoria electoral de ámbito estatal". Así de simple y así de sencillo. Si el gobernante no lo hace por propia voluntad, deberá ser una ley quién le obligue.

Probablemente te cruzarás en la calle con gente que pedirá tu firma. Necesitamos setenta y cinco mil para que la ley se debata en el Parlamento. Los pájaros de mal agüero graznan asegurando que no lo vamos a conseguir. Que el pueblo andaluz es apático y está desmovilizado. Pero esta gente no nos conoce. ¿Qué son setenta y cinco mil firmas para un pueblo de millones de habitantes que hace ahora treinta años supo salir a la calle y cambió la ley en toda España? ¿Qué es eso para un pueblo que hace treinta años exigió y consiguió una autonomía de primera, dando a España una lección de dignidad? ¿Vamos a ser menos que la generación que nos precedió? Somos el pueblo del 4/D y del 28/F, que nadie lo olvide.

Aunque esta vez lo tengamos dificil porque el Parlamento de Andalucía se disolverá dentro de pocas fechas y, una vez más, se hará lo que quiere el Sr. Chaves y no lo que interesa al pueblo andaluz. Pero si la ley se aprueba, dentro de cuatro años, y gracias a nuestra voluntad, tendremos elecciones propias. Por primera vez se hablará de Andalucía y se discutirá sobre nuestros problemas. Analizaremos que hacen bien y que hacen mal nuestros gobernantes, debatiremos sobre sus propuestas y las de la oposición, así, podremos votar en consecuencia. Y cuando toque hablar de Rajoy y Zapatero (si continúan en liza) también se hará... pero por separado.

Porque, ya lo sabéis: se trata de estar juntos, pero no revueltos.