LA UNIDAD ES UN CLAMOR
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    Decía Blas Infante que, antes que políticos, hay que ser pedagogos. Y creo que debemos empezar por, entre nosotros, los que tenemos conciencia andaluza pero pertenecemos a partidos o movimientos diferentes. Me explico: tenemos una base ideológica y de lucha, igual, es decir, nos preocupa nuestra nación, Andalucía y, por ende, el Pueblo Andaluz y, al mismo tiempo, somos la mayoría (ANA, CUT-BAI, PA, NA, LA, PSA, UPAN, CA, JALEO, JJ.AA. y FA) nacionalistas, federalistas, progresistas y de izquierdas. Por tanto, nos une mucho más de lo que nos separa o creemos.
    Entonces, ¿cuál es el problema? Hay que dialogar, dialogar y dialogar. Quizás la praxis política desde ayuntamientos o en el Parlamento Nacional Andaluz ha provocado que nos retraigamos y nos atrincheremos en nuestras organizaciones, e incluso ciertos personalismos del pasado reciente han hecho mucha mella, mucho daño, pero, creo que ya ha llegado la hora de demostrar y demostrarnos que la unidad del nacionalismo andaluz es posible y verdadero. Las utopías no son esperanzas vanas; ahí tenemos la prueba en pueblos como el de Marinaleda y El Coronil, donde el lema 'la tierra es para quien la trabaja' se llevó a cabo logrando el sueño de la reforma agraria que un gobierno socialista y republicano no ejecutó durante la II República.
    Mucha gente: ciudadanos y ciudadanas de a pie y algún que otro medio de comunicación nos reclaman y ansían, desean un partido nacionalista andaluz que sea claro, fuerte y contundente. Ese edificio sobre piedras, que dijo Infante, hay que empezar a construirlo uniendo las fuerzas, y contagiar ese entusiasmo y conciencia a toda la sociedad andaluza pero, antes, es muy importante la unidad y la concienciación.
    Ante la tesitura, con la que se encuentra un andaluz por confiar en el nacionalismo que tiene un abanico de casi una docena de organizaciones políticas y, encima, la idea machacona del bipartidismo, no le quedan muchas opciones, ya que desea un partido de izquierda y andaluz, pero no tal división y oferta; ante eso, decide por el lobo con piel de oveja que son quiénes sabemos, porque se embadurnan de pintura verdiblanca y no con un alma y corazón humano y verdiblanco.
    Ya ha tocado el tiempo en que en esta tierra, este país, inicie un camino de auténtica, justa y sincera autonomía; de verdades como puños, de lucha social igualitaria, de erradicación del paro y la pobreza, del desarrollo económico y cultural y de una sostenibilidad de la madre Naturaleza.
    Ya hay que ponerse a trabajar unidos, porque aparte de la ideología que nos une, está este cuatrimilenario Pueblo que es Andalucía, una nación cultural, y su buena gente que espera mucho de nosotros. Así que ¡hala!, a echar a andar- aunque sea con taca-taca- y a estar unidos por el desarrollo y progreso total de Andalucía.