CALIFA EN LUGAR DEL CALIFA 

            Debe ser lógico que florezcan los análisis después de unas elecciones. Y que se yerre el tiro con frecuencia, también. Debe serlo. La política no es una ciencia lineal; por el contrario la obligan a ser enrevesada, sinuosa, como las mentes de quienes son capaces de acercar el votante a su terreno, después de laborar en su contra durante cuatro años. Cuatro que, a fuerza de repetición, van camino de hacerse cuarenta.

            La ciencia política requiere ejercicios aparentemente inexplicables, hace compañeras estrategias enfrentadas, utiliza dobles y triples lenguajes, con que desacreditar al otro aún superándole, como ocurre con los pactos, dónde cuya conveniencia parece estar únicamente ligada al partido que los utilice. Las acciones son buenas o malas objetivamente, pero se hacen ver en función del protagonista o beneficiado. La práctica del doble lenguaje, del uso sujetivo, está siendo reiteradamente utilizado, sin desgaste, por el partido que cuenta con el mejor aparato propagandístico, con más medios económicos y políticos –especialmente estos últimos- para su propia justificación y para el ataque a sus enemigos.

            El PSOE tiene muy claro que el enemigo a batiren Andalucía no es el PP. El PP es la oposición vicevérsica; por lo tanto le es imprescindible mantenerlo vivo. Su enemigo no es IU, que, desde las trincheras del PCE, hace su zapa –y traga sapos- para mantener sana la imagen de sus valedores. El verdadero enemigo para el PSOE es el andalucismo. Y el mayor representante, con todas sus carencias, el PA. Ese es el verdadero enemigo a batir.

            Ahora es posible explicarse por qué el PSOE no ha puesto en Utrera un cabeza de lista con tirón. Curro Jiménez, el personaje con menos apego al partido por el que se presenta, salvo si le sirve para promocionarse, está bailando un son exterior. Como nuevo “Visir Iznogud” su obsesión es ser loquesea en lugar de quiensea. Y el partido chavista, mejor estratega que todos los demás juntos, ha sabido verlo. Promocionar a Curro en Utrera es crearle un grano al Partido Andalucista. Algo más que un grano. Curro intenta apoyarse en su mayoría –conseguida gracias a que el PSOE no ha hecho nada por ganar- para desbancar a la actual directiva.

            ¿Y después?

            Es fácil adivinar. Él podrá sentirse realizado con la Secretaría General. Pero sabe muy bien que ese no es el final ideado por quienes hoy han facilitado su victoria.