Opinión
EL INDIVIDUALISMO Y LA CRISIS ECONÓMICA (II)
Como señalaba en el anterior artículo, la crisis proviene del alma sin ética, sin valores y egoísta. El capitalismo ha llegado a un ciclo en el que cada vez se produce más para enriquecer a unos pocos—principalmente: políticos, ejecutivos, banqueros, empresarios y funcionarios— a costa de todos y de todo, es decir, de la mayoría de los ciudadanos y del medio ambiente.
También indicaba que había una alternativa para este sistema caduco, rancio y destructivo en el que nos hemos dado económicamente y que ha impregnado nuestras vidas de tal forma, que el consumismo se ha convertido para muchas personas en casi un hobby, un entretenimiento.
Pero añadía que lo importante de ese comunitarismo y sistema autogestionario necesitaría un sacrificio de todo el mundo. ¿Estamos dispuestos? ¿Sí? ¿De verdad? Pues vayamos al siguiente planteamiento y concepto: la visibilidad del dinero. Sí, tal como leen.
Todas las negociaciones, transacciones, inversiones, actuaciones, acuerdos económicos y comerciales deberían realizarse de un modo visible para todo el mundo. Eso incluiría el que las empresas, corporaciones, multinacionales, instituciones públicas, comercios y ciudadanos dispusieran de transparencia en sus nóminas y ejercicios económicos de cara a la luz pública, o como se dice; con luz y taquígrafos. Esto significaría que un ciudadano pudiera ir a un lugar concreto y demandar la nómina y acuerdos del McDonald de su pueblo, por ejemplo, del Banco de Santander, o bien los del bar de la esquina. De ese modo, conoceríamos los salarios de los empleados, los beneficios reales de la empresas y sus inversiones. Por tanto, los lameculos, aduladores de jefes y las ventajas secretas, así como los enchufes, dotes y lucros acabarían de una vez por todas. Y no sólo eso, todo este gran cambio produciría y daría lugar a justicia, honestidad, honradez y a solucionar los graves problemas que padece y acechan a la Humanidad. Imagínense, por poner un ejemplo, todos los concejales y consejalías de todos los ayuntamientos de Andalucía si colocaran de forma transparente sus nóminas, inversiones y gastos: sería el ‘novamás’, es decir, habría una revolución que, desde luego, iría hacia lo positivo, porque observaríamos cómo dilapida el erario municipal el dinero de los ciudadanos. Por tanto, los actuales gobernantes dejarían de serlo.
El porqué de esto es muy sencillo, ya que al existir la visibilidad del dinero acarrearía la justicia de una manera acelerada o rápida. Y ser visible es la verdad. Y según decía el Maestro Jesús: la verdad os liberará, u os hará libres. Libres de sinvergüenzas, canallas, explotadores, asesinos, corruptos, mentirosos y, también, de abusos. Y esto conduciría a no esconder u ocultar nada, así que se podría iniciar una vida sin mentiras, sin manipulaciones y sin tergiversaciones. O lo que es lo mismo: viviríamos en la sinceridad y claridad.
Tras esto, se podría crear un nuevo sistema monetario internacional que fuera abierto, rastreable, visible y explicable para todo el mundo que lo requiriese. Un sistema con la denominación de ‘Sistema de Compensación Mundial’ en el que habría créditos por servicios prestados y por bienes producidos y, también, débitos por servicios usados y bienes consumidos. Pero esto se realizaría con la colaboración de todo el mundo, puesto que exigiría que todas las personas tuvieras abiertos sus registros al público. De este modo, se acabaría con las frases que reflejan una acción aprovechadora, como: ‘obtener beneficio’, ‘sacar ventaja’, ‘lograr lo máximo’ o bien ‘la supervivencia del más apto’.
El porqué de esto, muy fácil; se acabarían las explotaciones de las riquezas de terceros países, terminaría con la indigencia, las guerras, con el comercio de armas, de drogas, de esclavos, de prostitución y se acabaría, entre otros asuntos, con el hambre ya que la Sociedad mundial abogaría por la supervivencia de todos.
José Joaquín Salado