Fermín Salvochea será homenajeado por ciento dos voces                    Cierra la planta jerezana de VICASA                   La Junta construira en Malaga un Centro de Investigacion Biomedica

  José Joaquín Salado

CRISIS ECONÓMICA E INDIVIDUALISMO

Como señalé en la segunda parte de esta trilogía de artículos sobre la crisis de valores y de economía, la transparencia sería el factor decisivo y desencadenante para que la Humanidad eliminase este pérfido sistema en el que vivimos inmersos, el capitalismo. Claro que habría que dar una serie de pasos importantes antes de alcanzar la ansiada sociedad de conciencia y ciudadana de solidaridad. Para empezar habría que eliminar a todos los intermediarios que se enriquecen a costa de los campesinos, agricultores, jornaleros y ganaderos. Sí, porque si un trabajador de la tierra produce un alimento a una cantidad, que pongamos a 0.30 € el kilo, luego, el intermediario lo coloca en el mercado a 5 veces su precio, es decir, a 1,50 €; por tanto, como se puede observar es de una abismal injusticia. Por consiguiente, los intermediarios eliminados. Otro puesto a eliminar para ahorrar y empezar a abrir ‘claros’ sería el de los asesores; hay alcaldes que tienen 20 personas que le informan de todo, pero, vamos a ver; con que  existan 3 asesores de cultura, economía y urbanismo, por ejemplo, es más que suficiente. Pero hay incluso diputaciones en las que los asesores son una ‘legión’ y, encima, no ‘rascan bola’, es decir, viven del cuento y del enchufe total. Y da igual el partido político. A mí me da lo mismo: PP, PSOE, IU, PA, PSA, UPD, etc.…todos son la misma mierda, con perdón de la palabra y expresión.

Otro asunto a tratar a fondo son los funcionarios que, no es que todos actúen de igual modo, pero sí, es cierto, que hay muchísimos/as que pasan media mañana de ‘escaqueo’ desayunando, o bien en dar paseíllos. El tema del funcionariado se puede resolver mediante una observancia en el puesto de trabajo, e incluso un examen bianual que sirva conjuntamente con lo anterior para valorar quiénes son las personas que trabajan de verdad, y en el día a día.

Un asunto básico en una sociedad capitalista, que se quiere reconvertir en algo que no es lo que ha sido hasta ahora, es la desaparición progresiva de los explotadores mediante un examen de inspectores de Hacienda con auténtica vocación republicana, es decir, por el bien del Pueblo, de la mayoría; así como la exigencia de unas condiciones laborales y unos salarios justos. Y, finalmente, la creación de cooperativas de empresas por parte de los trabajadores y el reparto equitativo del beneficio entre todos.

Evidentemente, esto ha sido unas pinceladas de los pasos que habría que dar para la transformación como también, por ejemplo, la desaparición de ‘profesiones’ inútiles que no poseen ninguna utilidad como es el caso de estilistas o decoradores para gente abigarrada de duros o situaciones de derroche económico y ecológico como las luces navideñas. Y, por supuesto, poner límites a los sueldos de los deportistas que suponen un insulto contra la mayoría de la población.

Si la Humanidad empieza con estos pequeños cambios, puede ser que tengamos una rendija abierta de esperanza para no autodestruirnos, si no fuera así; entonces, nos acercamos cada vez más al abismo del harakiri.