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El insurrecto
Antonio Manuel
Cretinos integrales
El cretinismo es el retraso mental provocado por una insuficiencia
funcional de la glándula tiroides. Un cretino es un discapacitado
psíquico. Un enfermo. El otro día, un pariente hispano-catalán del pato
Donald, llamó cretino integral a Blas Infante. Dijo más y peor y con más
mala leche. Y no estaba solo en la emisora. Alejo Vidal-Quadras, ex
secretario del PP en Cataluña, contó con la complicidad de otros necios
de su calaña. Se burlaron de la posible conversión al Islam de Blas
Infante, de su universalismo humanista, del Manifiesto de Córdoba y del
Estatuto andaluz.
Los académicos llaman necios a las personas ignorantes, tontas o
presumidas. Vidal-Quadras es un necio integral por partida doble:
anatómicamente, porque su perfil describe el símbolo matemático de las
integrales; psíquicamente, porque es ignorante, tonto y presumido. No
hablamos de un necio cualquiera. Vidal-Quadras es un necio cualificado.
Un necio simple es un ignorante a secas, aquel que lo ignora todo menos
su condición de ignorante. Vidal-Quadras, por el contrario, es tan necio
que ignora que lo es. Por eso no le pesa la conciencia cuando eleva su
necedad a la categoría de imperativo categórico. Para los necios de su
clase, la verdad es aquello que opinan, negándose a saber para no darse
cuenta de su ignorancia. El otro día, en un alarde de necedad
insensible, Vidal y su cuadrilla llamaron a Blas Infante “enfermo
psíquico afectado de hipotiroidismo de los pies a la cabeza”.
Toda la clase política andaluza se indignó, como no podía ser de otra
forma. Unos, porque son conscientes de las atrocidades intelectuales que
profirió el pazguato nacional-católico-españolista afincado en Cataluña.
Javier Arenas, entre ellos. Otros lo pusieron a parir porque les va en
el sueldo. La mayoría, a decir verdad. Y ahí radica el problema. Entre
las barbaridades que soltó por la turmix estropeada que utiliza como
garganta, Vidal-Quadras demostró saber más de Andalucía y de Blas
Infante que el noventa por ciento de los andaluces. Otra cosa es que el
necio tome por ciertos sus prejuicios mentales y confunda el culo con
las témporas. La necedad de Vidal-Quadras no es más que la radiografía
intelectual de la Andalucía imparable, que muchos españoles compartirían
con la boca pequeña o a voces en reuniones de taberna. La culpa de la
manipulación histórica sobre Andalucía no es de este desgraciado
aborigen de la mala sombra, sino de quienes decidieron sepultar en la
ignorancia todo lo que Blas Infante defendió hasta la muerte. De nada
sirven himnos, banderas y anulaciones de sentencias, sino van
acompañadas de una labor pedagógica elemental: abrir los ojos. Aprender
a ver. Pero no interesa.
El mismo día que se revelaron públicamente las declaraciones de este
sujeto, el mismo día de la sentencia del 11-M, Manuel Chaves anunció que
las elecciones andaluzas serían el 9 de marzo. A nadie escapa que la
fecha está pactada con Zapatero para que coincidan con las estatales.
Pero lo cierto es que esta vez, a diferencia de las convocatorias
anteriores, será el jefe quien las hará coincidir con el subalterno y no
a la inversa. Manuel Chaves es otro necio integral porque cree que su
verdad es la verdad. La diferencia radica en que Vidal-Quadras dice más
de lo que sabe, y Chaves sabe más de los que dice. |