|
En el cruce de la Avenida Kansas City con la autovía de circunvalación
SE-30 (lugar con el que actualmente se conoce el antiguo kilómetro 4 de
la carretera de Carmona), se conmemoró, junto al monumento en su memoria
y mediante un acto conjunto de las principales fuerzas sociales,
culturales y políticas andaluzas, el 71 aniversario del alevoso
asesinato del Padre de la Patria Andaluza don Blas Infante.
En el acto tomaron la palabra, en primer lugar el presidente del Centro
de Estudios Históricos de Andalucía, Estanislao Naranjo Infante;
J.Carlos Ríos de Nación Andaluza; Miguel Ángel Jimenez, secretario
general de Juventudes Andalucistas; Diego Cañamero del Sindicato de
Obreros del Campo; Juán Manuel Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda;
Luis Carlos Rejón, de Asamblea de Izquierdas; Julián Álvarez, secretario
general del Partido Andalucista y Tomás Gutiérrez de Asamblea Nacional
de Andalucía.
Por primera vez, se encontraban la mayoría de los líderes andaluces en
un homenaje que deberá tener continuidad los años venideros. |
|
 |
|
Un halo de ilusión y de esperanza parecía rodearlo todo.
Nuestro secretario nacional, Tomás Gutiérrez, expresó, en un breve pero
intenso discurso, el sentir de todos los que allí nos encontrábamos.
Estas fueron sus palabras:
Otro año más nos congregamos un grupo de andaluces y de andaluzas en un
ritual que, no por repetido, siempre deja un algo especial en nuestras
conciencias. Una tradición que nunca puede terminar, porque, si somos
bien nacidos, tenemos que venir en peregrinación cada 11 de agosto para
agradecerle a don Blas Infante su contribución, su decidida
contribución, en el resurgir de la patria andaluza.
Cuando desde el poder se combate con tanto encono contra quienes creen
que viven en una nación, y que esa nación se llama Andalucía, debemos
recordar con emoción a una persona que dedicó su vida a hacer más
grande, más digno, más importante, más libre… el lugar donde tuvo la
suerte de nacer. Blas Infante fue un luchador y, como tantos andaluces
en la historia, parece que fue derrotado, pero su semilla quedó... y da
sus frutos.
Ayer, los gobernantes de Andalucía, se han encerrado en su castillo y
han celebrado un acto dedicado al poeta Blas Infante en el aniversario
de su fallecimiento. Hoy, quienes sabemos que sin su doctrina, sin su
pensamiento y sin su luz no somos nada, nos hemos congregado en medio de
la calle, al aire libre, para rendir nuestro mayor homenaje al Padre de
la Patria Andaluza, al nacionalista don Blas Infante, en el aniversario
de su terrible asesinato.
Y como, por primera vez, somos muchos y diferentes, podemos homenajear
al ser humano que sufrió la tragedia del jornalero, al padre que
escribía a sus hijas cuentos en andaluz, al notario que defendía a
quienes tenían menos recursos, al georgista que luchó por la reforma
agraria, al político que fue acusado de intentar la independencia de
Andalucía mediante un extraño complot, al creador de nuestros símbolos…
al andaluz que dio su vida por aquello en lo que creía, por Andalucía.
Así, cada uno desde su visión, podrá hacer a don Blas un poco más suyo.
Y así, podremos intentar evitar que nos lo roben. Porque nos lo están
robando. Ya se apoderaron de la blanca y verde y no la sueltan. Ahora le
toca a nuestro precursor. En los colegios los niños oirán hablar del
poeta Blas Infante. Y el luchador por Andalucía habrá desaparecido…
habrá desaparecido junto con nuestro futuro.
Y si logramos, al menos, estar unidos para homenajear a don Blas
Infante, puede que también se nos ocurra unirnos para otras cosas. Y a
lo mejor, algún día, veamos en algún foro donde se decide, el presente y
el futuro de Andalucía, -y a veces hasta su pasado-, a un grupo numeroso
de andaluces luchar y defender a su tierra.
Porque estaremos unidos trabajando y dejaremos de discutir entre
nosotros, mientras los demás se ríen. Ya nos lo dijo don Blas: “Mientras
los conejos discuten, llegan los perros”. Y aquí estamos, con treinta
años de discusiones y nuestros cuerpos llenos de heridas y sangrando por
las dentelladas de los perros.
Hoy es un bonito día, un buen comienzo. Que sea el principio de algo
positivo. Don Blas, hoy, nos ha unido. Donde quiera que esté, que nos
proteja y nos permita un punto de cordura y de sensatez. Y que esa
cordura y esa sensatez hagan posible ese poder andaluz del que tan
necesitados estamos.
Gracias a todos. Andaluzas y andaluces. ¡Viva Andalucía Libre! |