Organizaciones ecologistas y de consumidores constituyen la Plataforma Andalucía Libre de Transgénicos
Ponen en marcha la campaña 'Con soberanía alimentaria sin transgénicos'.
Organizaciones
ecologistas y de
consumidores han
constituido la Plataforma
Andalucía Libre
de Transgénicos,
que ha puesto en
marcha la
campaña Con
soberanía
alimentaria sin
transgénicos.
Se trata de una
campaña de
incidencia
social y
política
exigiendo a las
autoridades el
compromiso de
velar por la
salud y
seguridad
alimentaria de
los ciudadanía y
por la soberanía
alimentaria de
consumidores y
productores
agrícolas,
amenazas todas
ellas por la
presencia de
transgénicos en
el campo y en el
plato de los
andaluces.
La campaña ha
sido
presentada en
rueda de prensa
por el
coordinador de
la campaña de la
Plataforma
Andalucía Libre
de Transgénicos, Francisco
Rodríguez,
junto al
secretario
general de la
Federación de
Consumidores en
Acción de
Andalucía-FACUA, Rubén
Sánchez, el
presidente de la
Unión de
Consumidores de
Andalucía-UCA/UCE, Juan
Moreno, y el
responsable
estatal de
agricultura
ecológica de
Coordinadora de
Organizaciones
de Agricultores
y Ganaderos
(COAG), José
Manuel Benítez,
Con esta rueda
de prensa se
pretende
difundir las
motivaciones de
esta campaña así
como las
acciones más
importantes que
se irán
desplegando en
el marco de la
misma y en
relación con el
rechazo a los
cultivos y
alimentos
transgénicos en
Andalucía.
La Plataforma
Andalucía Libre
de Transgénicos está
integrada por la
Red Andaluza de
Semillas, FACUA
Andalucía,
UCA-UCE,
Ecologistas en
Acción
Andalucía,
Veterinarios sin
Fronteras
Andalucía, la
Federación
Andaluza de
Consumidores y
Productores
Ecológicos
(Facpe), el
Grupo de
Soberanía
Alimentaria y
Género y la
Asociación La
Talega.
La campaña Con
soberanía
alimentaria sin
transgénicos cuenta
también con el
apoyo de Amigos
de la Tierra,
COAG Andalucía,
SOC/SAT,
Asociación CAAE
y Greenpeace.
CAMPAÑA
En la última
década los
alimentos
transgénicos
están llegando a
Europa vía
piensos
ganaderos y
cultivos
comerciales. En
España la
mayoría del maíz
y soja para
piensos y
agrocombustibles
que se importan
son
transgénicos.
Por otra parte,
en España se
cultivan el 80%
de los
transgénicos
autorizados para
su cultivo en la
Unión Europea.
A pesar de las
promesas de la
industria
agrícola
biotecnológica
los transgénicos
no son la
solución del
hambre en el
mundo. Al
contrario,
pueden acarrear
riesgos
ambientales y
para la salud de
los
consumidores.
Hace unos días
la Comisión
Europea ha
aprobado cinco
nuevos
transgénicos
desoyendo
estudios
independientes
que ponen en
duda la
inocuidad de
esos
transgénicos
(una patata para
usos
agroindustriales
y tres maíces).
Los gobiernos de
Francia e
Italia, y es de
esperar que
otros muchos, ya
se han
manifestado en
contra de la
autorización.
Entre los
riesgos
ambientales se
cuenta:
-Incremento del
uso de
agroquímicos
(especialmente
herbicidas).
-Aparición de
plantas e
insectos
resistentes.
-Contaminación
genética de
otros cultivos y
alimentos.
-Contaminación
del suelo (por
producción de
toxinas y
agroquímicos).
-Desaparición de
la biodiversidad
agrícola y
ecológica.
Entre los
riesgos para la
salud se
cuentan:
-La Organización
Mundial de la
Salud y la
Agencia Europea
del Medicamento
han recomendado
que no se
inserten genes
de resistencia a
antibióticos en
la manipulación
genética de
plantas para no
inducir
resistencias a
antibióticos en
patógenos que
pueden afectar a
humanos . No
obstante, la CE
ha autorizado
recientemente
una patata
transgénica que
tiene
incorporada
genes de
resistencia a
antibióticos
contraviniendo
estas
recomendaciones.
-Los gobiernos
de Francia y
Austria, entre
otros, se han
opuesto a la
presencia de
transgénicos en
sus países
apoyándose en
estudios que
cuestionan
inocuidad de los
transgénicos
(Universidades
de Caen y Rouen,
Francia, y del
Ministerio de
Salud de
Austria).
Entre los
riesgos para la
agricultura se
cuentan:
-Mayor uso de
agroquímicos
(especialmente
herbicidas).
-Mayor
dependencia de
los agricultores
respecto a las
grandes
multinacionales.
-Aparición de
malezas e
insectos
resistentes a
herbicidas y
pesticidas.
-Desaparición de
mercados por
contaminación
genética,
especialmente en
agricultura
ecológica.
-Pérdida de
identidad
campesina.
Por todo ello no
es extraño que
la mayor parte
de los
consumidores
europeos,
incluyendo los
andaluces, venga
posicionándose
en contra de la
presencia de
transgénicos en
la agricultura y
alimentación.
Por otra parte,
Andalucía es
especialmente
vulnerable a los
cultivos
transgénicos ya
que el riesgo de
contaminación
genética echaría
por tierra todo
lo que se ha
avanzado para
hacer de la
comunidad un
territorio líder
en producción
ecológica y en
biodiversidad
agrícola en
España y buena
parte de Europa.
La presencia de
cultivos
transgénicos
dentro de
Espacios
Naturales
Protegidos de la
comunidad
resulta
especialmente
preocupante.
Para hacer
frente a estas
inquietudes la
Plataforma
Andalucía Libre
de Transgénicos
se ha puesto en
marcha una
campaña de
incidencia
social y
política: Con
Soberanía
Alimentaria, sin
Transgénicos.
Desde esta
campaña se exige
para Andalucía
una agricultura
y alimentación
libre de
transgénicos;
tolerancia cero
con la
contaminación
genética;
derecho a
conservar y
gestionar
libremente la
biodiversidad
agrícola; el
ejercicio de la
soberanía
alimentaria; y
la implicación
de las
administraciones
en facilitar
información y
transparencia
con todo lo que
tenga que ver
con
transgénicos.
La plataforma
considera que
los derechos a
la información y
la libre
elección de los
consumidores y
agricultores y
ganaderos se
están
vulnerando, por
una legislación
de etiquetado
insuficiente,
por la opacidad
respecto a la
localización de
los cultivos
transgénicos,
por la nula
asunción de
responsabilidad
por parte de las
empresas
transgénicas en
caso de
contaminación
genética y por
el control que
pretenden
ejercer las
grandes
multinacionales
del sector sobre
todas las
políticas
agroalimentarias.
Para facilitar
estos retos se
pone en marcha
estas
iniciativas
enmarcadas en la
Campaña:
-Sensibilizar
sobre los
riesgos de los
alimentos
transgénicos.
-Promover la
declaración de
Zona Libre de
Transgénicos
para toda
Andalucía y sus
municipios.
-Movilizar a la
ciudadanía para
la incidencia en
las políticas
públicas y la
construcción de
alternativas
agroalimentarias
saludables y
ecológicas.
Estas
iniciativas
andaluzas
refuerzan un
movimiento
estatal
conformado por
decenas de
organizaciones
sociales,
ecologistas,
agrarias y de
consumidores
contra los
transgénicos de
toda España.
Desde este
movimiento se ha
programado una
Semana Estatal
de Lucha contra
los Transgénicos
del 12 al 16 de
abril, que
culminará en una
multitudinaria
manifestación en
Madrid el 17 de
abril. Durante
esa semana se
programarán
acciones también
en Andalucía.

