ANDALUCÍA: APUNTES PARA UN BALANCE POSTELECTORAL
 Publicado por Andalucía Libre

 


 Con un alto índice de participación (73,65%), el PSOE ha obtenido en 2008 su octava victoria consecutiva en Andalucía, revalidando su mayoría absoluta en el Parlamento andaluz (48,19% y 56 escaños)(1). El PP ha sido derrotado, pero progresa significativamente (38,63% y 47 bancas), consiguiendo la victoria en las provincias de Almería y Málaga y hegemonizando el voto urbano y costero.
> Ambos
> reúnen el 86,82% del voto. IU sigue retrocediendo, aunque conserva
el
> mismo
> numero de diputados en el Parlamento andaluz que hace cuatro ańos
(6,
> ahora con
> el 7,09%). Finalmente, el andalucismo regionalista sufre una derrota
> terminal:
> desciende a un 2,78% (pierde el 67,2% de los apoyos obtenidos en
2004) y
> se
> convierte en extraparlamentario.
>
> De los 109 asientos del Parlamento andaluz, se puede adelantar ya hoy
que
> 108
> estarán ocupados por espańolistas férrea y visceralmente
comprometidos con
> la
> opresión y asimilación de Andalucía por Espańa. El restante -que
ocupa el
> líder
> de CUT-BAI, Juan Manuel Sánchez Gordillo, gracias a su inclusión
como
> numero 1 en
> la lista de IU por Sevilla- merece tratamiento aparte.
>
> Tal como somos
>
> La doble convocatoria electoral del 9 de Marzo ha supuesto una nueva
> victoria
> del Régimen espańol en Andalucía. Los resultados reflejan la
paulatina
> regresión
> de la situación política y social. Han avanzado el bipartidismo, la
> espańolización y la derechización social.
>
> La complementariedad PSOE-PP, al escenificar una falsa bipolaridad,
ha
> funcionado perfectamente, retroalimentándose mutuamente. Como causa
> primero y
> consecuencia después de este fenómeno, los ejes y márgenes del
debate
> político
> andaluz se han seguido derechizando y restringiendo. A escala
> general -hablando
> del común de los andaluces- no es ya que no se apoyen propuestas
> alternativas en
> lo político, nacional o social es que ni siquiera se conocen o
imaginan
> (quizá
> también porque tampoco se oferten, por pura debilidad política y
> desimplantación
> social). El malestar social no tiene traducción política.
>
> Obviamente, la ley electoral vigente favorece la gestación y
consolidación
> de
> este escenario pero este hecho -como la parcialidad restrictiva de
los
> medios de
> comunicación masiva, unánimemente en manos espańolas- no es
novedoso,
> aunque sus
> efectos sí puedan ser acumulativos. Ambos forman parte de los
parámetros
> constituyentes del actual Régimen espańol desde su configuración
durante
> la
> Transición. Buscar ahí la razón primaria de esta situación -como
han hecho
> a modo
> de excusa desde PA y PCE/IU- implica un riesgo cierto de desenfoque.
>
> Por el contrario, sería mucho más sensato situarla haciendo
hincapié en el
> curso político seguido durante los últimos treinta ańos por las
diferentes
> fuerzas y en los efectos ideológicos y sociales que este juego ha
> facilitado
> desarrollar y cristalizar, hasta su ultima decantación el 9 de
marzo. En
> otras
> palabras, la Andalucía que se mostró hace pocas semanas en las
urnas es,
> por
> activa, fruto y expresión de la acción prolongada y combinada del
PSOE y
> del PP,
> como ejes sostenedores, y del PCE-IU y el Andalucismo regionalista,
como
> satélites coadyuvantes necesarios. Por pasiva, resultado de los
errores y
> debilidades de la izquierda, es decir o lo que es lo mismo, del
> independentismo
> andaluz.
>
> Los datos bipartitos
>
> El PSOE -partido del capitalismo nacionalmente dependiente- impulsor,

> expresión
> y beneficiario del modelo vigente de Andalucía dependiente, vence
gracias,
> de una
> parte, al aún superviviente 'miedo al PP' y de otra, merced a su
> funcionalidad y
> correspondencia con la Andalucía subordinada y alienada que ha
contribuido
> decisivamente a configurar y en la que disfruta de hegemonía
ideológica y
> social
> aplastante.
>
> Aún así -y como paradójico resultado de su éxito- el PSOE va
> paulatinamente
> abriéndole camino al PP. No es sólo que la derecha extrema
espańolista
> haya
> subido 295.000 votos a nivel nacional; es que también el PP gana por
vez
> primera
> en las circunscripciones de Málaga y Almería (donde supera el 50%),
arrasa
> en la
> costa mediterránea y consolida sus triunfos en la mayoría de las
grandes
> ciudades
> andaluzas y en su inmediata periferia. Tras el 9 de marzo, la
perspectiva
> de una
> futura victoria del PP en Andalucía deja de ser quimérica para
convertirse
> en una
> hipótesis ciertamente aún difícil de consumar (la suma PSOE-IU
aún le saca
> al PP
> 742.273 votos) pero viable.
>
> Aún ahora este escenario bipartidista con hegemonía urbana de la
derecha
> no
> deja de ser sintomático y generar efectos. Si el PSOE conserva aún
> mayorías en
> las ciudades de Algeciras, Jerez, Huelva, Dos Hermanas y Sevilla, el
PP
> consolida
> triunfos en Almería, Cádiz, Córdoba (donde una alcaldía de IU se
traduce
> sólo en
> un 9,77% de voto), Granada, Jaén, Málaga y Marbella. Es un hecho
> sociológico
> significativo y de alcance político que allí donde el modelo
> socio-económico
> andaluz, asentado en la agro-exportación, la hostelería, el turismo
y la
> construcción -con sus correlatos de extrema precariedad laboral,
> inmigración y
> desagregación social- alcanza sus mayores cotas sea también donde
el PP
> sustituye
> ya al PSOE con mayor autoridad. Incluso algunos dirigentes del PSOE
lo han
> reconocido bajo la formula "a mayor inmigración, más apoyo al PP".
>
> La situación es tal que aunque el PSOE pueda impunemente desarrollar

> políticas
> fiscales y presupuestarias regresivas o aplicar un discurso patronal
(el
> de los
> "emprendedores" o la "excelencia en calidad", legitimado por la
> concertación con
> CCOO-UGT) y a la vez beneficiarse todavía del "voto útil" antiPP,
no por
> ello su
> propia acción neoliberal de asimilación espańolista deja de ser
> fundamental para
> legitimar a la derecha extrema e irle creando bases políticas,
ideológicas
> y
> sociales cada día más amplias al PP.
>
> Izquierda Unida
>
> IU ha obtenido en la doble convocatoria electoral 229.159 votos para
las
> espańolas (perdiendo 60.000 votos en relación con 2004) y 315.909
para las
> andaluzas (aquí retrocede 20.000 votos).
>
> IU se ha quedado nuevamente extraparlamentaria en Madrid (bajando del

> 6,39% al
> 5,13%) y aunque también ha disminuido en las andaluzas (del 7,51% al

> 7,09%), el
> mantenimiento de sus escańos y la reentrada de su coordinador
oficialista
> Valderas en el Parlamento andaluz, en un contexto comparado de
desastre
> estatal y
> junto al hundimiento andalucista, han atenuado el impacto de los
> resultados. La
> lectura interna de los resultados viene a ser algo así como que "si
bien
> IU
> estatal se está pudriendo a pedazos, en Andalucía se han ganado
cuatro
> ańos de
> prorroga".
>
> IU sufre los efectos de ejercer políticamente como "segunda marca
del
> PSOE", en
> voluntad y en hechos cada vez que las condiciones le permiten
> manifestarlo -tal y
> como demostró por enésima vez el proceso de reforma estatutaria-
pero
> todavía
> sobrevive en Andalucía gracias a la combinación del sostén de su
red de
> cargos
> municipales, al usufructo de los restos del voto identitario
'comunista' y
> muy
> especialmente al aprovechamiento de su condición de receptáculo del
'voto
> útil'
> de quienes se sitúan a la izquierda del PSOE (que no encuentran otra

> candidatura
> que sostener).
>
> Además, IU se ha beneficiado nuevamente de la superposición
electoral. La
> posibilidad de votar dos veces -para espańolas y para andaluzas- ha
> permitido que
> 86.000 votantes que muy posiblemente hayan apoyado al PSOE para
Madrid le
> hayan
> concedido a IU el voto en las andaluzas, considerando que aquí el
riesgo
> de
> victoria del PP era sustancialmente menor.
>
> La sucursal andaluza de IU sigue siendo esencial para la
supervivencia
> estatal
> de su referencia: de hecho, IU obtiene el 24% de su respaldo estatal
en
> Andalucía. Con todo, los porcentajes del PCE-IU son aquí los más
bajos de
> toda su
> historia, oscilando entre el 3,89% de Almería y el 9,47% de
Córdoba.
>
> La gresca interna estatal de IU, en la que diversas facciones pelean
por
> sus
> despojos -unida a su quiebra económica: IU tiene una deuda minima de
15,8
> millones de euros sin pagar- no dejaran de afectar a su sucursal
andaluza,
> evidenciando su situación de marginalidad.
>
> N o obstante, la mayoría absoluta del PSOE en Andalucía -que
convierte a
> IU en
> innecesaria o prescindible desde el punto de vista parlamentario- le
> evitara a la
> formación espańolista de izquierdas un debate inmediato peligroso
por su
> impacto
> clarificador y permitirá a sus diversas corrientes seguir
> enfrentándose -según su
> costumbre- desde la retórica y la ambigüedad, ocultando su
sustancial
> acuerdo
> político en esencial; tal y como demostró -con la excepción de la
CUT/BAI-
> su
> compartido apoyo entusiasta al Estatuto de la Dependencia.(2)
>
> El desastre andalucista
>
> Las fuerzas integradas en la Coalición Andalucista (Partido
Andalucista,
> más
> PSA, más otros) obtuvieron en 2004, 377.164 votos. Cuatro ańos
después
> sólo
> mantienen el 32,8% de ese respaldo, perdiendo el 67,18%: 152.674
> sufragios. En
> las elecciones espańolas el andalucismo regionalista ha retrocedido
del
> 4,04%
> nacional de 2004 (181.868 votos) a un escuálido 1,53% (68.334). En
las
> andaluzas,
> de 275.674 (6,16%) ha bajado a 123.776 (2,76%).
>
> Mirando circunscripciones, en Almería los andalucistas obtienen el
1,04%;
> en
> Cádiz, el 4,19%; en Córdoba, el 3,16%; en Granada, el 1,59%; en
Huelva, el
> 2,66%;
> en Jaén, el 1,83%; en Málaga, el 2,82% y en Sevilla, el 3,21%. En
las
> ciudades ,
> sus datos son dramáticos: 0,94% en Almería; 4,06% en Algeciras;
2,36% en
> Cádiz;
> 3,48% en Jerez (donde Pacheco ha sido alcalde durante quinquenios);
2,15%
> en
> Córdoba; 1,20% en Granada; 2,00% en Huelva; 1,16% en Jaén; 1,30% en

> Linares;
> 1,64% en Málaga; 1,67% en Marbella; 2,63% en Dos Hermanas y 2,52% en

> Sevilla
> (donde hace ańos ostentó la alcaldía).
>
> Los resultados obtenidos no son sino la consecuencia previsible del
> agotamiento
> terminal del discurso regionalista. Su incoherencia, cobardía y
> espańolismo han
> terminado por condenarle a la irrelevancia parlamentaria. Ańos de
> oportunismo,
> han facilitado que el andalucismo regionalista sea considerado
electoral y
> políticamente innecesario. Las prácticas y discursos de los Rojas
Marcos,
> Pacheco, Pérez Bueno, Ortega, Del Olmo, Aranda, Villar, Aroca,
Checa,
> Egea,
> Benavides y tantos más, se han demostrado no sólo reaccionarios
sino
> también
> inútiles.
>
> Aquí están las consecuencias de no oponerse nunca a Espańa y de
competir
> con
> PSOE, PP y PCE-IU en verborrea espańolista en cada caso y
circunstancia,
> poniendo
> su referencia pretendidamente andalucista al servicio de Espańa. Su
> insistencia
> extenuante en una retórica dependentista anticatalana y antivasca ha

> terminado
> por favorecer el traspaso de buena parte de su electorado a quienes
> ejercen de
> espańoles sin atenuantes ni ańadidos: el PP y el PSOE.
>
> Faltos de norte político y de escrúpulos éticos, los andalucistas
no han
> tenido
> problemas en formalizar coaliciones municipales o nacionales no sólo
con
> el PSOE
> sino también con el espańolismo extremo del PP, desautorizándose a
si
> mismos como
> fuerza política necesaria por la vía de los hechos, porque żquién
puede
> ser
> admitido como socio por el PP si no tiene bien acreditado su
espańolismo?.
> Desprovistos así de perfiles propios y sin proyecto nacional alguno,
no
> han
> generado conciencia nacional, sino al contrario.
>
> Los andalucistas nunca han entendido que aunque PNV, CiU y otras
fuerzas
> nacionalistas moderadas puedan hacer en la práctica política
regionalista,
> lo
> hacen siempre desde una previa identidad política claramente
> nacionalista -en la
> que su nación siempre esta claro que no es Espańa y en la que
siempre se
> reservan, al menos formalmente, su derecho a la soberanía y a la
> autodeterminación nacional- que es la que le permite luego
justificar ante
> su
> electorado sus hechos por pragmatismo o cualesquiera razones y
mantenerlo.
> Por el
> contrario, son miles los ejemplos en los que -incluso durante esta
ultima
> campańa
> y en televisión- los andalucistas han acreditado que cuando piensan
> realmente en
> algo 'nacional' están refiriéndose a Espańa y nunca a Andalucía.
>
> En resumen, en treinta ańos no ha habido líder andalucista que haya
dicho
> públicamente ante una cámara de televisión 'que no es espańol
sino
> andaluz; que
> Andalucía es una Nación porque lo es; que esta en contra de la
dependencia
> de
> Andalucía en relación a Espańa y a favor de la Soberanía Nacional
y la
> Autodeterminación de Andalucía'. Por el contrario, todos los que
han
> representado
> al andalucismo se han reafirmado en cada oportunidad en su
espańolidad, en
> el
> sometimiento llorica y en el agravio comparativo.
>
> El equipo de Julián Álvarez se ha quedado sólo al principio del
camino en
> la
> revisión del curso andalucista y como suele ocurrir en estos casos
ha
> pagado su
> inconsecuencia. Aunque fuera a trompicones -plagiando textos ajenos
de
> mala
> manera y con argumentos torcidos y torpes- llegó a asumir el 'no'
puntual
> al
> nuevo Estatuto, pero luego ha sido incapaz de mantenerlo y
desarrollarlo
> como eje
> de una línea política. Le ha puesto sordina, avergonzándose de lo
que era
> su
> principal seńa de identidad nueva, sustituyéndola por propuestas,
que no
> por
> peregrinas dejaban de ser menos estupidas, como su reiterada defensa
de un
> 'Gobierno tripartito PP-PA-IU', justificada únicamente como medio
para
> excluir al
> PSOE (con quien había gobernado en coalición no hace mucho).
>
> La coalición PA-PSA ha sido nefasta, no tanto por ella en si misma o
por
> lo
> insustancial de sus propuestas o por su alucinante propaganda e
imagen
> como
> porque se ha hecho sobre las bases políticas del andalucismo de
siempre
> (que el
> PSA ha mantenido sin siquiera las dudas y ambigüedades del PA de la
etapa
> Álvarez) que son las que se han transmitido a la población
andaluza. Los
> desastrosos resultados están a la vista.
>
> Inserto en la crisis postelectoral, los primeros datos que
trascienden del
> ámbito andalucista indican un empecinamiento en el error que les ha
> conducido al
> fracaso. No se atisban en su seno pronunciamientos y proyectos
realmente
> refundadores y que postulen un giro nacional y de izquierdas. En el
> andalucismo
> domina un silencio sepulcral, sólo alterado por el runruneo de las
navajas
> entre
> los dinosaurios que disputan por el cargo de enterrador.
>
> A día de hoy no aparecen en el espacio andalucista plataformas
políticas
> programaticamente nacionalistas, antes al contrario, los rumores
sobre las
> candidaturas alternativas para su Congreso extraordinario de Junio se

> limitan a
> la posible postulación del alcalde de Utrera, Curro Jiménez
-caracterizado
> espańolista, bien conocido por sus serviles homenajes a los Borbones
y al
> ejercito espańol-; Pilar González -portavoz parlamentaria que ha
> reproducido a lo
> largo de sus discursos y trayectoria todos los tics crónicos del
> regionalismo- o
> Manuel María de Bernardo -alcalde de San Fernando en alianza con el
PP-,
> tres
> variantes que ubican al andalucismo en una perspectiva de extinción
> cierta.
>
> Sánchez Gordillo.
>
> El líder de CUT-BAI, Juan Manuel Sánchez Gordillo, vuelve a ocupar
por
> tercera
> vez un escańo en el Parlamento andaluz. Es uno de los seis diputados
con
> que
> cuenta IU en el Parlamento.
>
> De momento, su posicionamiento más significativo ha sido el
pronunciarse
> de
> antemano por el 'no' a la investidura de Chaves, dejando entrever que
no
> respetaría la disciplina de voto en el caso de que el grupo de IU
optara
> por la
> abstención. Como quiera que finalmente IU se ha decantado por el
voto
> negativo,
> no ha habido ocasión para que se concretara la discrepancia.
>
> De otra parte, la CUT-BAI presenta a su coordinador como aspirante a
ser
> "la
> voz de los sin voz" en el Parlamento andaluz, a la vez que apuesta
> públicamente
> -todavía a estas alturas- por una "refundación de IU".
>
> De hecho, estas primeras escaramuzas manifiestan lo que será el
desafío al
> que
> Gordillo y la CUT tienen que responder en esta legislatura.
>
> O bien Gordillo y CUT-BAI optan por seguir jugando a mantener el
papel
> liturgico de "ańadido honesto" del espańolismo de izquierdas -que
> contribuye a
> embellecer políticamente a IU y a difundir la falsa idea de que los
> andaluces
> pueden fiarse de algún partido espańol- o bien apuestan de una vez
por
> poner su
> implantación al servicio de una nueva fuerza andaluza de izquierda,
> arrostrando
> los riesgos consecuentes. Las circunstancias -su misma visibilidad en
el
> Parlamento- han hecho que ambas opciones dejen de ser objetiva y
> subjetivamente
> compatibles.
>
> Dicho en otras palabras. O Gordillo deja el grupo parlamentario de IU
a lo
> largo de esta legislatura -bien porque se va al mixto o bien porque
le
> echan y
> mejor cuanto más pronto- y se convierte en portavoz parlamentario de
esa
> nueva
> fuerza nacional o la CUT-BAI se une definitiva e irremediablemente
al
> curso
> político general de IU. Decidirse en uno u otro sentido es asunto
que sólo
> compete a Gordillo y a la CUT-BAI..
>
> Para completar finalmente el cuadro general, hay que anotar que la
extrema
> izquierda espańola en Andalucía ha sido incapaz de presentarse a
las
> elecciones
> -puede que por no tener gente suficiente ni siquiera para rellenar
las
> candidaturas- con la excepción del PCPE, que consiguió completar
listas en
> cuatro
> provincias. Esta organización postestalinista ha obtenido en las
> elecciones
> andaluzas 2.606 votos a nivel nacional -0,06%- colocándose como 13Ş

> fuerza. En
> las espańolas, 3.337 (0,07%), situándose por detrás de listas como
la del
> Partido
> Antitaurino contra el Maltrato Animal (6.272 votos) u otras de
similar
> enjundia
>
> Y la izquierda independentista
>
> La izquierda independentista andaluza se encuentra hoy en situación
de
> extrema
> debilidad. No hay porque ocultarlo. Resiente su escasa implantación
> nacional y su
> debilidad política. No tiene capacidad para influir a corto plazo en
los
> acontecimientos. No obstante, cuenta a su favor con un valor
importante y
> decisivo a medio y largo plazo: el independentismo es la única
opción
> realmente
> subversiva y alternativa al Régimen espańol y que puede encarnar un
modelo
> de
> Andalucía distinta.
>
> Para que este valor se concrete, la izquierda independentista
andaluza ha
> de
> avanzar en su clarificación política, programática e ideológica,
> construyendo
> orientaciones y practicas homogéneas nacionalmente; manteniendo y
> desarrollando
> sus organizaciones militantes actuales, hasta que nuevos datos
faciliten
> nuevas
> opciones.
>
> En la etapa inmediata -que sigue siendo de primaria acumulación de
> fuerzas- ha
> de otorgar especial énfasis al esfuerzo por ampliar la propaganda y
> agitación
> independentista que le permitan acercarse a nuevos sectores y
reclutar
> nuevos
> militantes, especialmente jóvenes, remarcando su singularidad
política en
> relación a cualesquiera otras fuerzas espańolas (incluso las que
utilizan
> de
> forma oportunista la bandera andaluza para camuflar su compromiso
> espańol). Es
> muy necesario dar un salto cualitativo en la formación política de
los
> militantes
> independentistas.
>
> El mantenimiento de su presencia en plataformas puntuales amplias y
sobre
> todo
> su implicación en la consolidación del SAT desde un perfil
político propio
> (junto
> a la coordinación nacional del trabajo que se hace en otros
sindicatos) es
> otra
> tarea básica.
>
> A día de hoy, la forma en que se manifiesta la crisis andalucista no

> aconseja
> que se adopten a nivel nacional mayores implicaciones en ese espacio.

> Tampoco
> cara a CUT-BAI, salvo las que ya se derivan de la colaboración
objetiva
> que
> deviene de la implicación mutua en el sostenimiento del SAT. Por
supuesto,
> nada
> fundamenta en esta fase operaciones entristas en cualesquiera
formaciones
> espańolas de izquierda o extrema izquierda.
>
> Andalucía está sufriendo ya el impacto de la crisis. Las
perspectivas no
> son
> buenas. El cambio de ciclo se produce cuando no existe alternativa
visible
> para
> la inmensa mayoría del pueblo andaluz. La solidez de principios y la

> actividad
> militante de la izquierda independentista son hoy pues más
necesarios que
> nunca
> para resistir la marea y preparar el futuro.

> Publicado en ANDALUCIA LIBRE nş 327, de 18 de Abril de 2008