DOSSIER
EL CUENTO DE LA DEUDA HISTÓRICA
La Junta de Andalucía llegó a un acuerdo con el Gobierno central -entre amigos no hay problemas, y entre compañeros de partido no puede haberlo, por la cuenta que les trae- y consideraron "zanjada" la Deuda Histórica con algo más de setecientos millones. Nadie ha quedado conforme; nadie informado, claro. Pero el partido y la Junta lo están vendiendo como un "gran triunfo". Sin embargo...
Sin embargo, la Deuda Histórica mantenida por España con Andalucía, no son setecientos, ni mil doscientos, ni dos mil cuatrocientos millones de euros. Es mucho más. Muchísimo más.
La Deuda Histórica no es lo que Gobierno y Junta, movidos por un mismo interés partidista, han cerrado traicionando arteramente los intereses de Andalucía. Esa deuda es el resultado de muchos años de no invertir, de desinversiones, de utilización de los recursos naturales de Andalucía, de pobreza y emigración. La emigración andaluza a Europa sirvió para aportar pingües dividendos a las arcas del Estado español. La emigración andaluza a otros solares de la península sirvió para enriquecer a esas comunidades, el trabajo de los andaluces contribuyó soberanamente al florecimiento de la industria en otras comunidades, al mismo tiempo que los productos del campo eran manufacturados fuera, muchas veces por los mismos andaluces emigrados; y el producto de la escasa industria andaluza resistía el ataque de esa otra industria, fortalecida por la inversión estatal y la mano de obra andaluza. Y sucumbía ante ella.
La Deuda Histórica solamente quedará saldada cuando el Gobierno lleve a cabo las inversiones necesarias todas las inversiones necesarias hasta conseguir que Andalucía alcance un nivel similar al de las comunidades del norte. Solamente cuando Andalucía pueda disfrutar de infraestructuras -no sólo viarias, pero también viarias- y su economía se corresponda con el peso social, cultural, económico e histórico de nuestra comunidad, solamente entonces se nos habrá pagado lo que se nos adeuda.
Algo más de setecientos millones, pagados en solares y con los solares valorados por los "pagadores", no es liquidar ninguna deuda; y, por supuesto, no es liquidar la Deuda Histórica que España aún mantiene con Andalucía.
Sin embargo -y es lo más doloroso- no solamente gobierno y junta -o sea, partido- festejan el pago ¿pago ú ocultación? en esa ridícula cifra y con esa engañosa forma de liquidación, sino que ya hay quienes han querido promover enfrentamiento provinciano con un supuesto "agravio comparativo". Porque, según esos "arcángeles" de la discriminación-custodios del centralismo "la mayor parte de esos solares están en Sevilla".
Custodios del centralismo que cometen una traición doble: porque aprovechan la menor ocasión para provocar enfrentamientos entre provincias. Pero, sobre todo, porque con sus desafinos de sirena afónica, ocultan la verdad al desviar la atención de su verdadero centro. Se trata de que los andaluces, en vez de reclamar a Madrid lo que nos pertenece, nos dediquemos a pelear entre nosotros y aceptemos las migajas que el centro quiera tirar a nuestros pies. Que nos peleemos a mordiscos por recoger monedas del suelo.
Pues bien: también el invento ha resultado falso.
Hacen falta inversiones. Muchas. En toda Andalucía. Inversiones que no podrán hacerse porque en vez de dinero recibiremos solares que ya deberían haber sido transferidos. Y entre otras muchas, La Universidad Pablo de Olavide o el Hospital de Valme, ambos en Sevilla, se ven perjudicados porque no podrán acceder a las mejoras necesarias. Una institución educativa y otra sanitaria. Dos lugares de interés primordial, no recibirán los fondos necesarios.
No es lo único, claro. Hay más: incluso la "zapaterista" Dos Hermanas, regidas por el despótico Toscano, principal valedor del actual presidente en Andalucía y su alcalde predilecto, dejará de recibir la atención necesaria por falta de dinero efectivo. Falta financiación para construir un IES, absolutamente necesario en una población que ya supera los 130.000 habitantes; comedores escolares, centros de salud, obras públicas -la principal barriada, Montequinto, con más de cincuenta mil habitantes, es atravesada longitudinalmente por la autovía Sevilla-Utrera- y otras muchas infraestructuras.
No es lo único, por supuesto. En toda Andalucía faltan infraestructuras, como ya se ha razonado al principio. En toda Andalucía. Por eso Andalucía no debe pelear para disputarse migajas y los servidores del régimen que lo defienden deben ser desenmascarados. Porque Andalucía necesita mucho más de setecientos millones.
Andalucía necesita elevarse al mismo nivel de otras comunidades. Sólo entonces podrá considerarse saldada la Deuda Histórica.