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La conquista del Estatuto de Autonomía para Andalucía (1977-1982)
ÍNDICE.
INTRODUCCI6N......................................................................................................................... 13
Constitución y autonomía andaluza CAPITULO 1. La creaci6n de la Junta de Andalucía............................................................. 27 1.1. La Asamblea de Parlamentarios y la negociaci6n del régimen preauton6mico .. 27 1.1.1. La puesta en marcha de la Asamblea de Parlamentarios......................................... 37 1.1.1.1. El primer Dia de Andalucia (4 diciembre 1977)............................................... 46 1.1.2. La negociaci6n del régimen preauton6mico.............................................................. 51 1.2. El primer Gobierno de la Junta........................................................................................... 64 1.2.1. Las relaciones con Diputaciones y Gobierno Central............................................. 74 1.2.2. La Comisi6n estatutaria................................................................................................ 82 1.3. El Pacto Auton6mico de Antequera................................................................................. 94 1.3.1. Origen y significado político..................................................................................... 101 1.4. La Constituci6n y su influencia en el proceso andaluz................................................ 113
La reconstrucción de la preautonomía CAPITULO 2. El segundo Gobierno de la Junta.................................................................. 125 2.1. Las primeras elecciones generales y municipales: su repercusi6n en el sistema de partidos.......................................................................................................... 131 2.2. La nueva composici6n de la Junta.................................................................................. 142 2.2.1. Elecci6n y constituci6n de 105 nuevos 6rganos del ente............................................... 160 La apuesta política por la vía del articulo 151 CAPITULO 3. El primer requisito constitucional................................................................ 173 3.1. El impulso desde las corporaciones locales.................................................................. 175 3.2. El llamamiento institucional de la Junta......................................................................... 186 3.3. La superación de la exigencia.......................................................................................... 199 3.4. Ponencia estatutaria y gestación del borrador de Carmona...................................... 21~ 3.4.1. Problemática jurídico-política................................................................................... 212 3.4.2. La primera celebración institucional del 11 de agosto.......................................... 231 3.5. La perspectiva de Estado del proceso andaluz............................................................ 235 3.5.1. Los referentes estatutarios vasco y catalán........................................................... 236 3.5.2. Los conflictos internos en UCD............................................................................... }.42
La búsqueda de una fecha para el referéndum de ratificación autonómica
CAPITULO 4. Consenso en favor de una cita histórica..................................................... 251 4.1. La progresiva quiebra de la unanimidad política................................................. 259 4.1.1. Evaluación del desarrollo autonómico y temor a un retraso.................... 266 4.2. La convocatoria del Día de Andalucía (2 diciembre 1979)......................................... 275 4.2.1. El paulatino deterioro de la unidad centrista.......................................................... 282 4.2.2. El aumento de la movilización ciudadana................................................................ 286 4.3. El empuje parlamentario al 28 de febrero........................................................................ 294 4.3.1. El debate parlamentario de la Ley de Referéndum ………………………… 308
28 de febrero: ruptura de la unidad y derrota legal CAPITULO 5. El cambio político de UCD a favor del articulo 143................................... 329 5.1. La dimisión de Clavero Arévalo...................................................................................... 337 5.2. La respuesta desde la Junta: La ratificación política del Pacto de Antequera......... 357 5.2.1. Las iniciativas parlamentarias para confirmar el plebiscito.................................. 364 5.3. El referéndum de ratificación autonómica..................................................................... 371 5.3.1. La campana del 28F.................................................................................................... 382 5.3.2. Resultados y consecuencias: el bloqueo autonómico............................... 396 El desbloqueo del proceso auton6mico andaluz CAPITULO 6. La autonomía andaluza problema de Estado.............................................. 413 6.1. La nueva situaci6n política y el impulso para la reconducci6n.................................. 415 6.2. Las iniciativas para modificar la Ley de Referéndum y repetir la consulta en Almería.......................................................................................................... 424 6.2.1. El debate conjunto en el Congreso de 105 Diputados.......................................... 434 6.3. Andalucía en la Moci6n de Censura al Gobierno......................................................... 449 6.4. El reestablecimiento de un nuevo clima de dialogo..................................................... 459 6.4.1. La propuesta de reforma constitucional................................................................. 465 6.4.2. La Declaraci6n de Confianza a Suárez y el articulo 144........................................ 474 6.4.2.1. El rechazo de la izquierda y la crisis del andalucismo..................................... 488 6.5. La respuesta desde la Junta de Andalucía.................................................................... 491 6.6. La soluci6n política y jurídica al desbloqueo................................................................ 515 6.6.1. La manifiesta constitucionalidad de las Leyes Orgánicas 12/80 y 13/80........... 532
Epilogo: Hacia el primer Parlamento de Andalucía CAPITULO 7. La aprobaci6n del Estatuto........................................................................... 545 7.1. El anteproyecto de Carmona........................................................................................... 546 /.2. De las Cortes al referéndum estatutario......................................................................... 552
CONCLUSIONES..................................................................................................................... 559
Anexos
ANEXO A. Bibliografía sobre la transici6n política andaluza........................................... 575 ANEXO B. Fuentes documentales.................................................................. 605
1.1.1.1 El primer Día de Andalucía (4 de diciembre de 1977)
La constatación de la emergencia del regionalismo andaluz se pone de manifiesto en la distintas manifestaciones que se convocan a lo largo de la geografía andaluza el 4 de diciembre de 1977 y, que poseen además, un considerable efecto movilizador también en Barcelona (48), Madrid y Bilbao. A los precedentes ya comentados en apartados anteriores cabe añadir que, la fecha, ajena a otra pretensión, fue escogida por azar y por conveniencia antes de los congresos regionales del PSOE Y PTE (49). Sin embargo, con posterioridad al hito y una vez que la fecha resulta consolidada como Día de Andalucía, desde filas nacionalistas se asocia el momento al levantamiento gaditano en 1868 con la legendaria figura de Fermín Salvochea al frente. Sin cuestionar la coincidencia o validez de la efemérides, el hecho nos invita a reflexionar sobre el contenido historicista que impregna a las actuaciones oficiales del momento, al margen de que, desde posiciones regionalistas/nacionalista, se intente vincular el éxito de una u otra convocatoria a un cierto grado de conciencia del momento histórico vivido por parte del pueblo andaluz, cuando no sobre una pretendida latencia en el tiempo de éste (50).
Sobre un millón y medio de andaluces salen a la calle en lo que significan una movilización sin precedentes que llega a sorprender a la totalidad de las fuerzas políticas, y que parece brotar también al calor de una cifra semejante de catalanes, los cuales manifiestan, el ll de septiembre de este mismo año, su confianza en la recuperación de instituciones históricas de autogobierno. El pueblo andaluz expresaba así su voluntad autonómica, y daba legalidad a una bandera, escudo y un himno recuperados desde la Segunda República. Con un claro y decidido compromiso al respecto por parte de los medios escritos, los andaluces durante el desarrollo del debate constituyente hacen oír su voz en favor de soluciones para sus problemas estructurales, articuladas a través de una nueva herramienta: la autonomía (51). No obstante, el carácter festivo de la jornada es empañado por incidentes en algunas ciudades, especialmente en Málaga, los cuales cuestan la vida al malagueño militante de CCOO, Manuel josé García Caparrós (52).
Esta muerte provoca una virulenta respuesta por parte de las organizaciones convocantes que, en Málaga, particularmente, convocarán una jornada de luto de 24 horas recomendando a la ciudadanía que se mantenga en las casas para evitar más incidentes.(53) Desde el órgano portavoz de los socialistas se van a analizar los hechos cuestionando tanto la representatividad de la corporación provincial malagueña en su trágica negativa a izar la bandera andaluza, como reflexionando sobre lo que hubiera evitado una dimisión a tiempo de su Presidente (54). Los daños ocasionados por los sucesos en el mobiliario urbano resultan valorados en unos 150 millones de pesetas. El Ayuntamiento de Málaga solicita en su sesión del 7 de diciembre: "interesar al Consejo de Gobierno por conducto del Excmo. Gobernador Civil, la declaración de zona catastrófica de la capital, por causa de los hechos acaecidos como consecuencia de la manifestación 'Pro autonomía de Andalucía', luctuosos y lamentables y de carácter excepcional, a efectos de que pueda cubrir el Consorcio de Compensación de Seguros los diarios a los que no alcanza la cobertura del seguro normal"(55). El Consejo de Gobierno por otra parte, reaccionaría a su vez concediendo un crédito extraordinario de 34 millones de pesetas para abonar los daños habidos y limitando las manifestaciones autonómicas.
Ante los hechos, todos los partidos convocantes de las manifestaciones (ID, MCA, OlC, ORT, PCE, PSA, PSOE, PSP, PTA y UCD) deciden organizar dos días más tarde un paro general por toda Andalucía en señal de luto y protesta. La respuesta de los andaluces vuelve a ser masiva produciéndose numerosos incidentes con las fuerzas de orden público. Según señala la comisión organizadora, valorando como extraordinario el respaldo otorgado a la preautonomía, "la actuaci6n de elementos antidemocráticos quisieron enturbiar la jornada".
El ardor con el que aún hoy se recuerda aquel momento provoca que las cifras de asistentes al primer Día de Andalucía resulten sobre dimensionados. Examinada la prensa del momento y sumados el más del medio millón de ciudadanos que se movilizan fuera de Andalucía estimamos que el llamamiento efectuado puede alcanzar una cifra ligeramente superior al millón seiscientos mil de manifestantes (56). La importancia de la fecha nos la manifiesta Clavero con el siguiente ejemplo: "La reivindicación fue en Andalucia un tema mucho más vivo que en otras partes como lo demostr6 el 4 de diciembre, que si repasamos el mapa español en pocos territorios hubo una manifestaci6n de esa índole" (57). O como también señala Antonio Burgos en su columna habitual del diario ABC de Sevilla: "Este día de Andalucía ha hecho que el regionalismo avance en una semana más que en diez años"(58).
En cualquier caso, la masiva respuesta ciudadana convierte a la fecha en un significativo primer hito del proceso autonómico andaluz durante la transición, pero sin embargo, como venimos subrayando, no existen monografías concretas que puedan aportar luz sobre el porqué y el empuje de esas movilizaciones tan poco esperadas. De hecho su recuerdo viene siendo especialmente idealizado por cuanto, si bien es cierto que marca un punto de partida de cara al inicio de las negociaciones alrededor del régimen preautonómico, no cabe duda que las esperanzas vertidas en las movilizaciones resultan alteradas en el devenir del proceso. Por ello, nos encontramos ante un hecho que merece ser abordado con mayor profundidad, no obstante, tal y como hemos señalado en la introducción de nuestro trabajo, hemos de renunciar a pormenorizar excesivamente en él, en beneficio de una dimensión diacrónica de los hechos en estudi0 (59).
Quedémonos pues con los sorprendentes resultados de la campaña de sensibilización autonomista, iniciada dos meses antes, la cual estamos convencidos, viene a expresar por vez primera, como hemos ya apuntado, todo un sentimiento latente desde el tardofranquismo vinculado a partir de ahora por contundentes hechos, a la pretensión de las élites políticas de instaurar una autonomía en un territorio donde, tradicionalmente, no había arraigado ningún sentimiento o conciencia regionalista/autonomista y/o nacionalista. Por otra parte, es obvio señalar que esta posibilidad de manifestarse, ofrecida por primera vez a los andaluces de manera coordinada, legal y unánimemente respaldada en democracia, está inmersa en la percepción que se comienzan a tener en estos instantes de las reivindicaciones en otros territorios del Estado. La imagen del pueblo catalán recibiendo de forma entusiasta a Tarradellas a su regreso del exilio, e incluso, la coincidencia con otra jornada en Galicia con semejante intención, actuaría como incentivos externos sobre un territorio andaluz que observa cómo comienzan a restablecerse regímenes históricos, y a su vez, se instauran otros nuevos (60).
De otro lado, las iniciativas de la clase política andaluza a partir de ahora, se ven reforzadas por estas actuaciones en la medida que también ponen su empeño en liderar esa efervescencia regionalista que se pone de manifiesto el día 4 de diciembre. El sistema de partidos en Andalucía va a poner un mayor énfasis en cuestiones regionales/autonómicas, lo cual tiene un indudable efecto sobre sus programas y de cara a futuras confrontaciones electorales. Se define progresivamente el espacio propio alrededor del cual se construirá el debate de los intensos hechos relacionados con la llegada del Estatuto. Bien podemos afirmar que el proceso de la transición a la auto
Notas.- 48.- La convocatoria en la novena provincia andaluza se ve respaldada por el Presidente de la Generalitat de Cataluña. Cfr. SUROESTE, ABC y EL CORREO DE ANDALUCÍA, 27-X-1977. 49.- De hecho la l Conferencia Regional de Andalucía del PTE, tiene lugar el lO de diciembre de 1977. Mientras que el PSOE suspende hasta el 16 su I Congreso en señal de luto por los sucesos. 50.- A este respecto: MORENO ALONSO, M., "El nacionalismo andaluz", en Actas del IIl Congreso de profesores-investigadores, Huelva, Asociación Andaluza de Profesores Hespérides, 1986, pp. 363-378. También del mismo autor: la voz "historiografía" en la Gran Enciclopedia de Andalucía, vo\. V, pp. 1.951-1.954. No obstante, aceptando la especial intensidad con la que durante la transición andaluza se quiso hacer política partidista bajo enfoque romántico, nuestro análisis va más allá al señalar, que ello no puede restar un ápice de importancia a la especial dimensión que adquiere por esta época la recuperación de nuestro pasado historiográfico. Con todas sus virtudes y defectos, tal y corno hemos venido afirmando, esta reintegración del pasado comportará una actitud vital por cuanto en la sociedad y sus élites, significará para muchos de los actores de la transición, una recuperación simbólica del tiempo perdido o arrebatado durante la dictadura. Por ello, entendemos que esta constante visión idílica del pasado, no sólo afecta a las -diferencias vinculadas al andalucismo, sino que deben aplicarse en muchos extremos defendidos desde la izquierda tradicional, es el caso de una exaltación idealizada y, no objetiva por tanto, de la República, la Guara Civil o de la vida interna de muchas organizaciones entonces. Cfr. RUIZ ROMERO, M., "Apuntes para una caracterización de la transición en Andalucía", en Revista de Historia Contemporánea de la Universidad de Sevilla, (8), 1999, pp. 275-276. 51 Resultan especialmente significativas las portadas de este día. Entre ellas EL CORREO DE ANDALUCíA, que titula página en blanco: Hoy un día de bandera. Una primera página de la historia de Andalucía que debemos llenar todos con nuestra presencia. ABC en cambio titulaba Día de Andalucía sobre fotografía de niño ondeando bandera andaluza sobre fondo con pueblo blanco andaluz. Al pié de ésta comentario con titular: La frontera de! futuro. Incluso, dentro del suplemento deportivo de esta edición hispalense, se titula: Con nuestra bandera. Acompañadas de fotografías de los encuentros: Betis-Real Sociedad y Cádiz-Sevilla, donde los equipos saltan al terreno de juego portando una gran bandera verde y blanca. Igualmente ese mismo día o con anterioridad los medios despliegan páginas especiales recordando, entre análisis sectoriales o políticos, los antecedentes autonómicos, la vida y doctrina de Blas Infante o bien, dando a conocer los símbolos de Andalucía. Algo que se convertirán en común para los sucesivos días de Andalucía.
52 Existe el error generalizado cuando se afirma que este joven resulta abatido por disparos al intentar colocar una bandera andaluza en el balcón de la Diputación malagueña. Lo cierto es que si bien este hecho es el desencadenante de la primera carga policial, Manuel José García Caparrós cae abatido a un centenar de metros de este lugar. Como profundización de estos hechos y con la fuente documental del Archivo del Gobierno Civil de Málaga, puede consultarse un interesante artículo donde queda demostrada la provocación preparada en dicha ciudad por parte de la extrema derecha con la connivencia de algunos sectores policiales. Cfr. GARClA RUIZ, C. R., "4 de diciembre de 1997, Día de Andalucía. 'Los sucesos de Málaga'", en Actas del VIII Congreso sobre e! Andalucismo Hist6rico, Sevilla, Fundación Blas Infante, 1999, pp. 439-453. Sobre estos hechos: EQUIPO 4 DE DICIEMBRE, Morir por Andalucía, Barcelona, ATE, 1978. 53 Así reza el comunicado suscrito por las catorce formaciones sindicales y políticas que en dicha ciudad suscribieron la convocatoria. SUR, 6-XII-I977.
54 Cfr. EL SOCIALISTA (34), 13-Xll-I977, portada con dibujo alusivo bajo titular: "Andalucía Libre" y texto de Alfonso Guerra; así como en su siguiente número (35), valorando los sucesos de Tenerife también en donde un estudiante perdía la vida en una manifestación (p. 5). Precisamente, se reproduce en esta revista la intervención leída por Alfonso Guerra en la manifestación hispalense como portavoz de todos los parlamentarios por esta provincia. Cfr. EL SOCIALISTA (34), 13-Xll-1977, p. 28.
55 libros de Actas de Pleno del Ayuntamiento de Málaga, sesión del 7-XII-197. libro 442, p. 300, Archivo Municipal de Málaga. 56 Entendemos que de forma exagerada se sigue manejando la cifra de dos millones de andaluces sólo en referencia a las movilizaciones de las provincias andaluces. Este dato maximalista es repetido en el publicidad institucional que el Parlamento andaluz hace en sus publicaciones y web oficial. 57 Entrevista a MCA.
58 Así se expresa en ABC de Sevilla: Señas de identidad 6-XII-1977, p. 15.
59 El análisis de \as consignas utilizadas pone de manifiesto..\as esperanzas que la autonomía esconde para la solución de los problemas de Andalucía. Una particular concepción que dibuja dicha reivindicación política a partir del contexto socioeconómico en el que se desenvuelve Andalucía. 60 Curiosamente para la cuestión gallega la fecha pasa sin mayores consecuencias dado el escaso eco de la convocatoria. Sin embargo, la complejidad de las ofertas y formas de cara al autonomismo de este territorio hace que el dato pase desapercibido en beneficio de un amplio debate ideológico en el tiempo limitado a las élites políticas. BERAMENDl, J. G., "Proyectos gallegos para la articulación política de España". en GARCIA ROVlRA, A. M'. CEd.) España, ¿naci6n de naciones?, Madrid, Marcial Pons-Asociación de historia contemporánea, 2002, pp. 146 a 169.
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