La Emigración andaluza a Cataluña                                  

 

ÍNDICE

-Introducción......................................................................................... 9

- Notas................................................................................................. 12

- Las causas de la inmigración en Cataluña.............................................................. 13

- La inmigración como problema............................................................ 16

- Grupos étnicos y clases sociales............................................................................. 18

- La importancia de los símbolos.......................................................... 19

- La inmigración andaluza en Cataluña.................................................................... 19

- Los inicios del debate sobre la inmigración

           en Cataluña............................................................................. 25

- El papel de los inmigrantes en la historia

           reciente de Cataluña................................................................. 29

- Notas............................................................................................... 68

 

Capítulo ll: Los andaluces y el sistema político...................................... 73

- La inmigración y los partidos políticos en Cataluña.............................. 73

- Los partidos de derecha de ámbito estatal.......................................................... 75

- CiD Y la inmigración........................................................................ 76

- Los socialistas catalanes y la inmigración......................................... 81

- Los inmigrantes y el PSUC.............................................................. 87

- Los partidos de izquierda de ámbito estatal........................................ 91

- Los partidos de izquierda de índole nacionalista

           y los inmigrantes.................................................................... 91

- El PSA y los andaluces en Cataluña................................................. 95

- Los andaluces y los líderes políticos.................................................................... 98

- Notas.......................................................................................................................... 114

Capítulo ID: Símbolos y mecanismos

         de la identidad andaluza en Cataluña.............................................................................................. _    115

- La bandera catalana: utilización y percepción.................................. 115

- La bandera andaluza: utilización y percepción................................. 119

- Los equipos de fútbol.................................................................... 125

- Participación de los andaluces en las

           fiestas andaluzas en Cataluña:............................................. 129

   · El Día de Andalucía.......................................................... 129

   · La Semana Santa................................................................................... 136

   · El Rocío y otras romerías................................................. 144

   · La Feria de Abril de Barberá del Vallés............................. 153

- Andaluces y catalanes: los estereotipos....................................... 171

   . El tópico de la Andalucía pobre......................................... 171

                   . · Ser catalán y ser andaluz............................................... 177

- Notas........................................................................................ 193

 

Consideraciones finales............................................................. 195

- Notas....................................................................................... 200

 

Bibliografia                                        201

 

 

 

La inmigración andaluza en Cataluña

 

                Aunque Cataluña está recibiendo inmigración desde el siglo pasado, la emigración andaluza a Cataluña solo empie­za a tener importancia a partir de los años cincuenta. La mecanización de gran parte de las faenas agrícolas y la incapacidad de las ciudades andaluzas de recoger el exce­dente de población rural propició un éxodo migratorio que se dirige tanto a territorio catalán como a otros lugares del Estado y del occidente europeo. Anteriormente habían emi­grado a Cataluña andaluces procedentes mayoritariamente de la provincia de Almería, en concreto de aquellas zonas lindantes con Murcia. Esta emigración tuvo lugar en los años veinte, coincidiendo con las obras del metro y de la Expo­sición Universal. Pero es partir de los citados años cincuenta cuando comienza la fuerte inmigración que ha colocado a los andaluces en el primer lugar dentro del colectivo de inmigrantes debido a su elevado número.

No pretendemos entrar en la polémica existente acerca del número exacto de andaluces radicados en Cataluña. Mu­chas veces, las aparentemente asépticas cifras son esgrimi­das por parte de los distintos grupos conforme a sus intereses concretos. La fuerte presencia andaluza en Catalu­ña es evidente especialmente en el área metropolitana de Barcelona y en zonas limítrofes a ésta. Así como en otros lugares del territorio que presentan un acusado predominio de la actividad industrial. Esta presencia es el resultado de un proceso que tiene su origen inmediato en la demanda de mano de obra barata y sin cualificar necesaria para el mode­lo de desarrollo adoptado en Cataluña, y en la situación de excedencia de ésta en Andalucía debido a un subdesarrollo mantenido y potenciado por el régimen instaurado después de la Guerra Civil. Este proceso continúa hasta la década de los años setenta, remitiendo la inmigración conforme se co­mienzan a sentir los efectos de la crisis económica.

La inmigración andaluza a Cataluña ha sido analizada desde muy diversos puntos de vista, aunque hay una cons­tante en todos los planteamientos: la falta de expectativas existentes en Andalucía. Sin embargo, a pesar de esta apa­rente unanimidad, existe un claro desacuerdo acerca de en qué consiste esta falta de expectativas. Para unos, se trata simplemente de la inexistencia de posibilidades de promo­ción social, para otros, lo que se está negando a los emi­grantes es la misma posibilidad de ganarse la vida en sus propios lugares de nacimiento. Muchas veces, estos plantea­mientos son defendidos incluso de manera distinta por un mismo autor. Otras, la elección de uno u otro planteamiento responde a intereses muy concretos. (5)

En la primera página de su libro "Memorias andaluzas", dedicado a este tema, Montes Marmolejo señala como moti­vo de la emigración andaluza el deseo de elevar el nivel económico: "El primer problema que se planteó fue el de albergar a los miles y miles de personas que llegaban, ansiosas de elevar su nivel económico, seguido de otro que no le iba a la zaga en importancia, y que era el encontrarles trabajo, ya que por aquellas fechas no sobraba, puesto que no había empezado la reactivación ". (6)

En principio, parece difícil que alguien que desea simple­mente elevar su nivel económico abandone el lugar donde ha vivido para lanzarse a la aventura. Sin tener siquiera un puesto de trabajo asegurado. Pero es que, además, el mismo autor se contradice unas pocas páginas después:

"El andaluz es un hombre que ama su tierra y sobre todo detesta que lo arranquen a la fuerza de lo que siempre fueron sus horizontes. Pero entre quedarse y malvivir, no poseer nunca nada e incluso pasar hambre, privaciones y humillaciones, levantan el vuelo y se van". (7)

Otros autores, como Jutglar, ponen el énfasis en los des­equilibrios regionales. Este hace una interesante caracteriza­ción de la emigración que, como el mismo señala, no es la única, pero si la mayoritaria. Algunas de sus consideraciones son totalmente válidas para el caso andaluz, como hemos podido comprobar por nosotros mismos en anteriores traba­jos. (8)

Los que emigran son, en primer lugar, los trabajadores sin tierra y sin empleo fijo, ocupados sólo estacionalmente por la agricultura o en trabajo de peonaje (obras públicas, repoblación forestal, etc.). Emigran también los pequeños propietarios y los pequeños arrendatarios con explotaciones insuficientes para asegurar la subsistencia familiar. El limite entre ambas categorías, trabajadores sin tierras y empresa­rios minúsculos, es difícil de precisar. A estas dos categorías fundamentales se añaden los trabajadores no directamente agrícolas, pastores y artesanos rurales a los que el progreso técnico ha dejado sin trabajo, y los comerciantes arrastrados por la decadencia de la población en que residen". (9)

Jordi Pujol hace hincapié en la importancia que la inmi­gración ha tenido para el desarrollo de Cataluña, pero sin olvidar el papel decisivo desempeñado por los desequili­brios regionales en este proceso. (l0)

" . ..la inmigració ha estat un fet necessari, encara que probablement excessiu des del punt de vista estricte de les necessitats catalanes degut a poca planificació i a poca ordenació, peró també a l'existencia en l'Estat espanyol d'extenses zones subdesenvolupades... Com veuen, jo subscric la tesi de la necessitat de la inmigració a Catalunya, peró també crec que s'ha prodult en forma excessiva i no prou racional, sobretot degut a la pressió del subdesenvolu­pament espanyol".

Este reconocimiento de la necesidad de mano de obra inmigrada por un lado, y de la importancia de la existencia de zonas subdesarrolladas por otro, no es en modo alguno gratuito. Son bastantes los análisis sobre la inmigración en Cataluña que se limitan a señalar que la causa de ésta es la situación de pobreza de los lugares de origen de ésta pobla­ción inmigrada. Este enfoque lleva implícita, aunque rara vez se manifieste abiertamente, la idea de que los inmigran­tes provienen de un mundo empobrecido y desorganizado, incapaz de alojados en su seno. Por contrapartida, Cataluña se presenta como una realidad estructurada y homogénea, con capacidad para recibir y alojar a aquellos que no tienen cabida en su propia tierra. Parece por tanto necesario estar agradecidos a Cataluña, obviando inconsciente o consciente­mente el beneficio que Cataluña ha recibido con la inmigra­ción. No queremos decir con ello que todo sean beneficios. La oleada inmigratoria sufrida por Cataluña ha sacudido los cimientos culturales de este país, pero sería injusto negar que al menos un sector concreto de la sociedad catalana, una parte importante de su burguesía industrial, se ha visto beneficiada con la inmigración.

                Sin embargo, no es ésta la única lectura que se puede seguir del enfoque de la inmigración como consecuencia de la "pobreza" de las sociedades de origen. Según este presu­puesto, el subdesarrollo de determinadas zonas del Estado, así como el desarrollo. de otras, sería una consecuencia in­trínseca de sus respectivas sociedades. Las causas de la si­tuación socioeconómica de las distintas nacionalidades y regiones que componen el Estado español habría que bus­cadas dentro de ellas mismas. Además del olvido del impor­tante papel que el Estado desempeña, con este enfoque se corre el riesgo de considerar estas diferentes situaciones como características idiosincráticas de las distintas socieda­des. Así, lo que definiría a Andalucía es su situación de pobreza, y lo que definiría a Cataluña es su situación de desarrollo. De ahí a suponer que esto es debido a un deter­minado "carácter nacional" hay una estrecha línea que es cruzada en muchas ocasiones, incluso por parte de aquellos que, conscientemente, señalan el importante papel jugado por el Estado en este proceso.

En este sentido, resultan muy interesantes los múltiples análisis que hacen referencia a la desorganización cultural de los inmigrantes. En el caso concreto de los andaluces, Pujol, en su libro "La inmigració, problema i esperantça de Catalunya", llega a afirmar cosas como las siguientes:

Avui, i d'ent;a del segle XIV, Andalusia és un país víctima d'una assimilació destructora. Qui més en pateix és l'home andalús, que és una prova vivent de com els homes necessiten un poble segur d'ell mateix, un poble sólid i ben definit en els seus valors fonamentals: l'home andalús no és un fet coherent, és un home anárquico Es un home destrui't. (11)

Más adelante, señala que existen dos tipos de inmigra­ción: la de los funcionarios "castellanos" destinados en Cata­luña, y el que viene a Cataluña en busca de una vida mejor. Sobre este último dice que "és, generalment, un home poc fet. Es un home que fa centenarse d'anys que passa gana i que viu en un estat d'ignorancia i de miséria cultural, mental i espiritual. Es un home desarrelat, incapat; de tenir un sentit una mica ampli de comunitat. Sovint dóna proves d'una exce-lent fusta humana, i tot ell és una esperant;a, peró, d'entrada, constitueix la mostra de menys valor social i espi­ritual d'Espanya. Ja ha hem dit abans: és un borne destrui't i anarquic. Si per la fort;a del nombre arribés a dominar, sense abans haver superat la seva própia perplexitat, destruiria Catalunya. Hi introduiria la seva mentalitat anár­quica i pobríssima, és a dir, la seva manca de mentalitat". (12)

                Sin llegar al extremo de Pujol, Claudi Esteva Fabregat, en sus estudios sobre el tema de la inmigración, (13) mantiene la tesis de la inferioridad cultural del inmigrante, que el achaca a su origen rural, y por tanto, menos "moderno" que el mundo industrial catalán. Llegando incluso a afirmar que es más fácil para el inmigrado asumir la cultura catalana debido a su desorganización cultural, que 'asimilar el modo de vida urbano e industrial, aunque reconoce que algunos grupos de inmigrados, entre ellos los andaluces, tienen una cierta conciencia étnica que dificulta su integración en la sociedad catalana. (14) Otros muchos estudiosos del tema hacen referencia a este desarraigo del inmigrado, achacán­dolo a varias cuestiones, pero entre las cuales tiene un peso considerable la falta de vertebración de la sociedad y cultura de origen. (15)

Es evidente que existe una desorganización profunda en una sociedad incapaz de mantener en su interior a sus propios miembros. En el caso concreto de Andalucía, no podemos dejar de señalar que su situación de dependencia lleva consigo, entre otras muchas consecuencias, la inexis­tencia de una cultura homogénea y cohesionada. "Los com­ponentes de la cultura andaluza se sitúan sobre dos ejes fundamentales: el constituido por las formas específicas (ins­tituciones sociales, mecanismos de poder en lo económico, político e ideológico) a través de las cuales se mantiene y reproduce la dependencia de Andalucía, la sobreexplotación interna y externa de la gran mayoría de los andaluces: y el representado por las formas también específicas, en que se reflejan, expresan e interpretan en los diferentes aspectos las vivencias de las clases y sectores dominados, vivencias que en gran medida son producto aunque en modo alguno me­cánico, de la situación misma de opresión". (16) Esto hace que los inmigrantes andaluces en Cataluña, provenientes en la práctica totalidad de los casos de las clases y capas domi­nadas, presenten una clara desorganización cultural. Sin em­bargo, habría que analizar detenidamente si realmente llegan a una sociedad plenamente estructurada y con una cultura globalizadora, como parecen opinar determinados analistas. (17)

      Un hecho cierto es que la llegada en un breve período de tiempo de miles y miles de personas planteó en Cataluña graves problemas de difícil, e incluso imposible, solución inmediata. Es por esto que, a finales de los años cincuenta comienzan a dictarse "órdenes tajantes contra los que llega­ban a Cataluña, principalmente a Barcelona y provincia para que una vez en ella fueran devueltos a sus lugare1i de ori­gen. Se pusieron vigilancias en los distintos apeaderos y en la terminal, y todo aquel que no llevase consigo un contrato de trabajo, o certificado de residencia, era llevado a Montjuich, para devolverlo nuevamente hacia lo que había abandonado con la esperanza de mejorar". (18)

Sin embargo, de poco sirvieron estas medidas, fácilmente burladas por aquellos que necesitaban imperiosamente en­contrar un lugar donde ganarse la vida. Una vez estableci­dos, los inmigrantes llamaban a sus amigos y parientes, llegando a formarse auténticas colonias andaluzas en las localizadas próximas a la capital, particularmente en el Bajo Llobregat y en el Vallés Occidental. La rapidez con la que afluían los inmigrantes a unas poblaciones. que antes de su llegada contaban con un número relativamente escaso de habitantes provocó gravísimos problemas de infraestructura que contribuyó a la marginalización de los recién llegados.

                Junto a la ya de por sí angustiosa situación de desarraigo que provoca tener que abandonar la propia tierra, con todo lo que supone de abandono de lo conocido, de lo seguro, se alineaban los problemas que la misma llegada de los inmigrantes suscitaba en la sociedad catalana, con sus se­cuelas de rechazo y marginación. Hay que tener en cuenta que, además, los recién llegados no cuentan con una sólida formación que les permita afrontar las complejas relaciones existentes en una sociedad urbana, industrial y culturalmen­te diferente. Este conjunto de dificultades lastró decisiva­mente las relaciones que se establecieron entre los colectivos que entraron en contacto. La inmigración supuso al menos tantos conflictos como beneficios para unos y otros. Estos conflictos hay que analizarlos teniendo en cuen­ta que la llegada de los inmigrantes supone la inserción de éstos en las capas y clases que conforman la sociedad cata­lana. La situación de los inmigrantes en Cataluña y el papel que deben desempeñar en el seno de su sociedad ha estado desde sus inicios condicionado por la posición social y de clase que éstos ocupan.

 

NOTAS:

 

1. La importancia de la inmigración en Cataluña y de las relaciones interétnicas que se establecen ha motivado la realización de diversos estudios sobre estos temas abordados desde muy diversos campos: d sociológico, el urbanístico, el político y otros. Desde el punto de vista de la antropología destacan los estudios de Esteva sobre las relaciones in­terétnicas en la provincia de Barcelona. El Proyecto de Investigación Identidad étnica y nacionalismo: el caso de Cataluña, llevado a cabo po.­los profesores, Comas, Frigolé, Juliano, Provansal y Pujadas pone de relieve la importancia del fenómeno migratorio en Cataluña al considerar su estudio como uno de los campos de trabajo primordiales de la citada

                investigación.

2. Jutglar, A. y otros: La inmigración en Cataluña. pág. 9. 3. Jutglar, op. cit. pág. 11.

4. Aunque desde muy diversos planteamientos, son numerosos los

estudios que hacen referencia a la existencia de conflicto interétnicos en Cataluña: las obras de Candel, de Montes Marmolejo, de Esteva, Jutglar.

Pujol y muchos otros estudiosos del fenómeno migratorio recogen b existencia de estos conflictos, aunque tanto las causas como la importan­cia de éstos varían en función de la postura adoptada por el autor.

5. Podemos afirmar que en lo referente al motivo desencadenante de la emigración individual existen dos grandes tendencias: por un lado. aquella que afirma que emigran los sujetos con más iniciativa y con mayor deseo de promoción social, postura adoptada por Linz y Cazoda, entre otros expertos del fenómeno migratorio, y aquella que considera que la inmigración es consecuencia de la falta de expectativas de subsistencia en

las comunidades de origen de los inmigrantes. A nuestro juicio, esta es b

                causa principal de la emigración andaluza.

6. Montes Marmolejo, P.: Memorias Andaluzas, pág. 13.

7. Montes Marmolejo, op. cit. pág. 17.

8. Jutglar, op. cit., pág. 29.

9. Jutglar, op. cit., pág. 44.

10. Pujol: La inmigració, problema y esperan(:a de Catalunya, pág. 26. 11. Pujol, op. cit., pág. 65.

12. Pujol, op. cit., págs. 67-68.

13. C. Esteva: (ver bibliografía).

14. C. Esteva: "Inmigració i confirmació étnica a Barcelona", en: La

inmigració als Palsos Catalans, Quaderns d'Alliberament, pág. 47.

15. M. Siguán: "Asimilación de los inmigrantes a la sociedad catalana: el punto de vista del psicólogo", en: Jutglar, A. y otros: La inmigración er: Cataluña.

       16. Documento-borrador de Nación Andaluza presentado en las Jorna­das "Hacia la Europa de los Pueblos Libres".

17. Esteva, Pujol, y otros autores que se han ocupado de la inmigra­ción en Cataluña detentan la opinión de que, frente a la realidad incohe­rente y desorganizada de la sociedad de origen, los inmigrantes en Cataluña se encuentran con una sociedad cohesionada. En cualquier caso. éste es un análisis que merece realizarse con mayor profundidad de la que le dedican los citados autores.

18. Montes Marmolejo, op. cit., pág. 18.