7 Consejos para cuidar tus oídos y no perder la audición en la vejez

Anciano con su salud auditiva en buenas condicionesLa pérdida de audición es uno de los problemas que más nos importan y que se van incrementando con la edad. Por ello es necesario cuidar nuestros oídos desde jóvenes y hacernos revisiones cada cierto tiempo, con ello podemos prevenir futuros problemas que pudiesen aparecer.

A continuación, vamos mostraros una serie de consejos de cómo cuidar tus oídos para así evitar estos posibles problemas que puedan aparecer y ocasionarnos una pérdida de audición considerable:

- Hágase controles rutinarios a una edad temprana. Si existe pérdida de audición desde joven se puede intentar controlar antes de que esta vaya empeorando con el paso del tiempo.

- Intenta reducir el uso simultáneo de numerosos aparatos eléctricos que emitan sonido (radio, televisión, ordenador…) y de tenerlos en funcionamiento intenta que siempre estén a un volumen bajo. El uso de volumes altos y estar expuesto constantemente a ruidos fuertes de ambiente está altamente relacionado con la enfermedad llamada acúfenos, y que puede ocasionarte mucho malestar. Si padeces de acúfenos o has sentido zumbidos en los oidos, lo mejor es que veas el siguiente sitio web: http://www.acufenostratamiento.net/

- Utiliza tapones de espuma si trabajas con herramientas ruidosas como aspiradores, herramientas para cortar el césped, soldadores, etc.

- Utiliza tapones en la piscina y sécate bien los oídos después de darte un baño, tanto en la piscina como en casa. Con ello se evita que entre humedad en el oído y surjan otros problemas.

- Visita a tu médico otorrino una vez al año y realiza una audiometría, sobre todo una vez que sobrepases los 40 años de edad. También es aconsejable que en estas visitas hagas una limpieza de oídos, ya que lo recomendable es hacerse una limpieza al menos una vez al año.

- No introduzcas ningún objeto extraño en tus oídos y tampoco los limpies con bastoncillos, aunque sea algo que se hace comúnmente. Con ello solo puedes provocar un daño en la membrana o el interior de tus oídos.

- Reduce el uso de reproductores de música con cascos, como máximo se pueden usar una hora al día, y sobre todo evita ponerlos a un volumen demasiado alto.